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jueves, 26 de diciembre de 2013

Resumen del caso Blesa

Fuente:

Raging Bull-shit

(Traducción: Google Translate y Escorpiuser. Adaptado al castellano y corregido: Escorpiuser)
Tercer asalto en el épico duelo entre un banquero español y un juez

22/12/2013 por Don Quijones
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En esta interminable realidad posterior a la crisis que estamos viviendo,una cosa ha quedado clara: independientemente del delito, los banqueros de alto rango nunca cumplen condena -al menos no en la mayoría de los países occidentales (con la obvia excepción, por supuesto, de la arrancadora de cueros cabelludos de banqueros, Islandia).

De hecho, en la mayoría de los lugares estos días es probable que sea más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que meter un banquero a través de una puerta ampliamente abierta de la prisión. Un país que intentó escapar a esta tendencia fue España. Y no sólo una vez, sino dos veces. Sin embargo, en ambas ocasiones el banquero en cuestión -Miguel Blesa, ex-director general de Caja Madrid, que está acusado de irregularidades en la compra de un banco de Florida, así como en un préstamo de 27 millones de euros que concedió al empresario ahora encarcelado Gerardo Díaz Ferrán- salió rápidamente de la cárcel de El Soto de Madrid. En el primer caso fue la fiscalía del país (convertida en defensa del banquero) la que proporcionó al VIP (Prisionero Muy Importante) con los metafóricos lima y cuerda necesarios para el escape. En la segunda ocasión fue la Audiencia Nacional. [Para mayor información sobre el caso, haga clic aquí, aquí y aquí].


Tras su liberación en la segunda ocasión, Blesa y su equipo de defensa, en connivencia con una fiscalía fuertemente politizada, se lanzaron al contraataque. Acusaron al juez de la causa, Elpidio Silva, de sobrepasar sus límites y convertir el caso en una causa célebre en contra de la profesión bancaria en su conjunto. Silva fue acusado con prontitud de perversión de la justicia. Si es hallado culpable, se enfrenta a la perspectiva de la expulsión indefinida de la judicatura. La caja de PandoraHasta aquí, todo normal. Tras la intervención de la Audiencia Nacional, España quedó una vez más totalmente alineada con el resto de Occidente. Pero entonces, de repente, algo sucedió que no estaba ni en el gobierno ni en los guiones de Blesa. Alguien, en algún lugar, de alguna manera, tiene en sus manos un alijo de más de 8.500 correos electrónicos y mensajes SMS de los tres últimos años de Blesa en Caja Madrid -documentos que el juez Silva había solicitado durante su investigación- y rápidamente se filtró todo el lote a la publicación española en línea eldiario.es.

Ahora que los correos electrónicos se están filtrando poco a poco al dominio público, Silva finalmente está recibiendo cierta reivindicación para sus acciones, a medida que emerge lentamente una imagen de chanchullos descarados, en una entidad sin ánimo de lucro y financiada con fondos públicos como es una caja de ahorros. Secuestrada por las figuras políticas de alto nivel del Partido Popular, Caja Madrid -ahora la manzana podrida de Grupo Bankia- fue utilizada durante años como la guarida de Aladino de los favores políticos y el dinero barato y fácil. Y el hombre que guardaba la puerta a esa guarida era Miguel Blesa.

La política y la banca : lo peor de los dos mundos

En esta edad de oro de las democracias de puertas giratorias, nos hemos acostumbrados a todo menos a la visión de figuras de alto nivel profundamente comprometidas revoloteando entre los sagrados recintos de los gobiernos y las oficinas doradas de algunos de los bancos más poderosos del mundo, mientras se ganan una pasta gansa por el camino.

En los Estados Unidos, las migraciones masivas de altos dirigentes bancarios (Robert Rubin, John Corzine, Hank Paulson, Gary Gensler...) desde Wall Street hasta el gobierno ayudó a allanar el camino a la toma de posesión del gobierno por parte del sector financiero.

En el caso de Blesa, sin embargo, su movimiento fue en la dirección opuesta: del gobierno a la banca. De hecho, cuando fue nombrado a la junta directiva de Caja Madrid en 1996 por su amigo cercano y el entonces presidente de gobierno de España, José María Aznar, Blesa tenía cero experiencia en banca, después de haber pasado toda su carrera en el gobierno y la administración pública. Eso no le impidió, sin embargo, recorrer el escalafón a director general en el corto espacio de tan sólo cuatro meses, un cargo que ocuparía hasta 2009.La pregunta es: ¿quién estaba realmente ocupándose de las operaciones del banco en ese período?

Tirando de los hilos desde la sede del PP

Muchos de los correos electrónicos enviados y recibidos por Blesa revelan cómo su posición como Director General fue explotada por ex-colegas del Partido Popular para ganar influencia estratégica sobre el consejo de administración del banco, solicitar inversiones millonarias para obras mastodónticas y poco útiles, y exigir un trato de favor para los amigos.Una persona que ocupa un lugar destacado en los correos electrónicos es la ex-presidente regional de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. De hecho, la populista, con super contactos, y asistente regular de Bilderberg, sigue siendo una gran favorita para suceder a Rajoy, aunque quizás no por mucho tiempo.

Varios correos electrónicos muestran cómo ambos, Aguirre y su segundo al mando y eventual sucesor, Ignacio González, presionaron a Blesa para avalar la tambaleante emisora ​​de televisión regional Telemadrid de modo que pudiera comprar los derechos de transmisión de partidos del Real Madrid (un acuerdo que finalmente se caería, para dar empleos o puestos en el consejo del banco a sus amigos o compañeros (muchos de los cuales no tenían experiencia de ningún tipo en el sector financiero), e incluso para la mejora de las condiciones de la hipoteca de un amigo.

Sin embargo, como informa El País, con mucho, los mensajes más llamativos se centran en un intento del ex-primer ministro José María Aznar y su hijo del mismo nombre, José María Aznar Botella, para convencer a la Fundación Caja Madrid de que comprara una colección de arte perteneciente al artista y escultor Gerardo Rueda:

"[Aznar] había pedido a Blesa que ayudara al hijo de Gerardo Rueda, José Luis, en la venta de la colección de arte de su padre, cuyo precio de venta fue puesto en 54 millones de euros. Aznar y José Luis Rueda dieron al banco varias tasaciones que ponían el valor total de todas las piezas en más de 50 millones de euros."

Pero la Fundación Caja Madrid envió a sus propios expertos, que valoraron las obras en 3.000.000 de euros.

A pesar del precio escandalosamente inflado, Blesa hizo todo lo que pudo para que el consejo de administración se embarcara en el proyecto, y fue sólo la seria oposición por parte de colegas de alto nivel la que dio al traste con el acuerdo. Poco después, el hijo del ex-primer ministro, José María Aznar Botella, dio a Blesa una mordaz reprimenda:

"Con todo lo que hemos hecho por usted -y ha sido mucho- a mí me parece una absoluta vergüenza lo que ha hecho, o mejor aún, lo que no ha hecho.", escribió Aznar Botella en un SMS, el 16 de julio de 2009.

Aznar junior está claramente cortado por el mismo patrón que su padre. A pesar de que este último se retiró de la vida pública hace más de una década, José María «Primero», sigue proyectando su larga sombra sobre la política española. No obstante la evidencia acumulada en su contra, tanto en el asunto de Bárcenas como en el caso Blesa, niega todas las acusaciones de irregularidades y está amenazando con demandar a casi todo el mundo que utilice su nombre en vano.

Por esa razón, voy a tratar de formular la siguiente frase con la máxima prudencia posible. Como el hombre presuntamente acusado de haber ayudado a poner en marcha el sistema político de sobornos operado por el PP durante los últimos 20 años, que llevó a España a la guerra en Irak en 2003 a pesar de la abrumadora (90 por ciento) oposición pública, que estuvo involucrado en la venta de armas supuestamente lucrativa a Libia, Venezuela y otros gobiernos, y que ahora se enfrenta a acusaciones de implicación en operaciones de arte poco fiables, Aznar quizá debería pensárselo dos veces antes de ventilar su ropa en público.Mi conjetura es que, tan pronto como toda la polvareda de este escándalo (de Blesa) desaparezca, es inevitable que Aznar calladamente retire todas las demandas.

Con mucho, el mayor escándalo en la permanencia de 13 años de Blesa como presidente de Caja Madrid tuvo lugar en 2009, su último año en el banco.

A medida que los mercados financieros globales se encuentran en punto muerto a raíz del colapso de Lehman Brothers, la liquidez se seca y muchos bancos españoles se encontraron de repente fuera de los mercados dinerarios.

Para los bancos privados grandes como Santander y BBVA siempre existía la posibilidad de emisión de nuevas acciones para recaudar capital. Pero las cajas, no cotizadas en Bolsa, no tenían ese lujo y, con el presidente "socialista" Zapatero en un estado de negación crónica sobre la mala salud del sistema bancario español, y determinado a evitar un rescate a literalmente cualquier precio, las cajas tenían que encontrar formas más imaginativas de conseguir capital.

La solución que se les ocurrió fue la de enchufar la manguera -que, finalmente, sería con el grifo abierto a tope- a los ahorros de toda una vida de los más antiguos, más leales y más confiados (es decir, más crédulos) clientes. Y esto lo consiguieron haciendo que los directores de las sucursales vendieran inversiones de alto riesgo llamadas Preferentes como si fueran tan seguras como las casas -todo ello con la aprobación tácita del gobierno de Zapatero, el Banco de España y de los reguladores del mercado.

Lo que el personal de ventas de los bancos se olvidó de mencionar a estos incautos clientes -clientes que incluían personas que eran analfabetos o que sufrían de problemas de aprendizaje; pensionistas con Alzheimer o demencia, y hasta niños- era que las Preferentes son instrumentos de deuda híbridos (es decir, medio bonos, medio acciones) que pagan un mayor nivel de interés por una buena razón: nunca pueden ser vendidos a la entidad emisora​​. En vez de ello, deben ser vendidos en los mercados abiertos.

Naturalmente, cuando el mercado está boyante, como fue el caso a finales de los años 90 en España, los instrumentos podrían liquidarse con relativa facilidad. Sin embargo, cuando el mercado está repentinamente capturado por el pánico y la desconfianza, como ha sido el caso desde 2010, los poseedores de Preferentes no tienen literalmente ninguna posibilidad de desinvertir sus tenencias. Dejados con sólo una pequeña fracción de sus ahorros intacta, son los últimos titulares que cobrarían en una de las estafas más diabólicas en la historia reciente de la banca.

El mayor culpable en este esquema piramidal maddoffiano era (sí, lo has adivinado) Caja Madrid. De su primer lote de 29.000 Preferentes, más del 99 por ciento se vende a las familias. El segundo lote, de 140.000 instrumentos, se vendió en los mercados internacionales abiertos, pero, como señala el Diario Vasco, casi ninguno de ellos fueron a parar a manos de los grandes inversores institucionales, los pretendidos objetivos reales para dichos instrumentos de alto riesgo.Las dos personas que supervisaron este saqueo gigantesco eran Blesa y su reemplazo como consejero delegado en 2009, Rodrigo Rato (para más información sobre Rato y su ilustre carrera en la política y las finanzas, leer Retrato de un cleptócrata). En vísperas del lanzamiento de la guerra relámpago de ventas, Blesa escribió un correo electrónico a su segundo al mando, Matías Amat Roca, en el que confesaba su preocupación por "el exceso de celo" del personal de las sucursales del banco.

Pero esos temores se evaporaron rápidamente en el momento en que el dinero comenzó a entrar. En sólo el primer día el banco vendió 1.300 millones de euros en Preferentes -el 48 por ciento del objetivo total del mes (2.700 millones). Según informa El Mundo, cuatro días más tarde Blesa envió otro correo electrónico a Amat Roca en el que expresaba su incredulidad en el éxito del proyecto:

"Qué bárbaro. Y eso que habíamos engañado a los clientes"

Un edificio podrido

Este correo electrónico debería ser suficiente por sí solo para justificar un billete de ida a la trena para Blesa, pero no lo será, por el simple hecho de que la delincuencia de cuello blanco es tan frecuente en la España de hoy en día como el jamón serrano. El modelo de negocio «dinero rápido» se extiende hasta los niveles más altos del gobierno, el poder judicial y la monarquía, y ha infectado a los directivos de los bancos del país y una parte alícuota de sus mayores empresas.

Si los iguales a Blesa o Rato tuvieran que pagar por sus crímenes, también estaría implicada la mayor parte de la gente de alta posición, y todo el edificio podrido se vendría abajo. Y, por esa razón, no importa lo que se desprenda de su rastro de correos electrónicos, Blesa es casi seguro que seguirá siendo un hombre libre.Para (el juez) Silva, por el contrario, lo que le espera es una larga y dura batalla, para limpiar su nombre y aferrarse a su carrera. Al igual que el ex-juez Baltasar Garzón, de hecho se arriesga a pagar un precio muy alto. Porque en este país de los hombres (y mujeres)  corruptos y altamente corruptibles, hay escaso margen, si es que hay alguno, para el honor o la integridad.

martes, 16 de febrero de 2010

El CGPJ escuchará a Garzón antes de decidir sobre una suspensión

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) acordó el martes conceder un plazo de diez días al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón para que formule alegaciones sobre el proceso que podría llevar a su suspensión cautelar por prevaricación.

La semana pasada, Garzón recurrió el auto del magistrado del Tribunal Supremo Luciano Varela en el que apreciaba indicios de prevaricación en el magistrado por su investigación del los crímenes del franquismo. El juez de la Audiencia Nacional argumentó que era "insostenible en su valoración de los hechos".

El auto del juez Varela argumentó que veía motivos para que Garzón fuera juzgado por prevaricación por su tramitación del proceso de las desapariciones del franquismo sabiendo que no tenía competencia para ello.

El titular del juzgado número 5 de la Audiencia Nacional quiere que se practiquen nuevas diligencias y pretende evitar que se le juzgue por presunta prevaricación por investigar las desapariciones del franquismo.

Además, Garzón tiene abierto otro caso por supuesta prevaricación y cohecho por la posible relación entre un dinero que recibió del Banco Santander cuando realizaba tareas de docencia en Nueva York y el archivo de una causa posterior contra el directivo de la entidad, Emilio Botín.

Si es hallado culpable, podría ser apartado de la carrera judicial.

La Fiscalía General del Estado se mostró la semana pasada contraria a suspender cautelarmente a Garzón, conocido internacionalmente por sus intentos de sentar en el banquillo al ex dictador chileno Augusto Pinochet, aunque su decisión no es vinculante.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Garzón declara como imputado

Garzón declara como imputado por investigar represión franquista

El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, compareció el miércoles ante el Tribunal Supremo, donde fue interrogado como imputado por investigar los crímenes del franquismo sabiendo que no tenía competencia para ello, informaron fuentes judiciales.

El interrogatorio a Garzón, contra el que el sindicato conservador Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad presentaron sendas querellas antes del verano, es el primer paso de un proceso que podría derivar en juicio si la sala ve indicios suficientes para procesar al juez por prevaricación.

La comparecencia, que duró tres horas y media, levantó gran expectación a las puertas del tribunal, donde se congregaron curiosos y defensores de la labor de Garzón, que fue jaleado y aplaudido ante los numerosos medios que acudieron a cubrir la información.

Los querellantes acusan al titular del juzgado número 5 de la Audiencia de montar un proceso a sabiendas de que no era competente para instruirlo, y de conocer la prescripción de los delitos y el fallecimiento de víctimas y autores.

Garzón acusó al general Francisco Franco y a otros miembros de su gobierno de la desaparición de miles de personas durante la guerra y la posguerra, en un proceso en el que autorizó la exhumación de fosas comunes, aunque luego se inhibió antes los tribunales provinciales para que estos decidieran.

De celebrarse un juicio, el magistrado se enfrentaría a una eventual condena por prevaricación, lo que podría conllevar su expulsión de la carrera judicial, según fuentes judiciales.

Varias asociaciones de juristas han calificado de "injustificado" el encausamiento de Garzón, al que también apoya la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), organización dedicada, entre otras cosas, a recuperar los restos de los represaliados por el franquismo.

"Para las víctimas del franquismo, es una humillación ver que el juez que trató de buscar a los miles de desaparecidos que permanecen en fosas comunes pueda ser condenado por ello", dijo la ARMH en un comunicado el martes.

jueves, 28 de mayo de 2009

El juez Garzón, investigado

El Tribunal Supremo investigará a Garzón por el caso de la Guerra Civil

El Tribunal Supremo decidió este miércoles investigar al juez Baltasar Garzón por "prevaricación" al admitir a trámite una querella de un sindicato que le acusa de investigar las desapariciones de la Guerra Civil y el franquismo sin ser competente.

La sala de lo penal del tribunal declaró su "competencia" y admitió a trámite la querella interpuesta en enero por el sindicato de funcionarios Manos Limpias contra Garzón por "prevaricación", según el auto difundido este miércoles.

El juez de la Audiencia Nacional es demandado por haber iniciado una investigación sobre las desapariciones ilegales durante la Guerra Civil (1936-1939) y los primeros años del franquismo (1939-1975).

El sindicato Manos Limpias, calificado por varios medios de ultraderechista, le acusa de "prevaricación" porque considera que se declaró competente para investigar estos hechos sabiendo que no lo era. El tribunal ha admitido a trámite la querella alegando que Garzón inició la investigación sin esperar a que se aclarara si era competente.

(...)

martes, 24 de febrero de 2009

La forzada dimisión del ministro Bermejo

Una buena noticia: ha dimitido el ministro de justicia Mariano Fernández Bermejo (no se merece ni que le coloque una foto en mi blog). Esperemos que ZP no nos cuele a otro de su calaña.

Yo creo que no ha dimitido, sino que Zapatero le ha dicho que se vaya, es decir, le cesa, pero para salvar su dignidad y que no parezca una crisis de gobierno, le recomienda que lo asuma como una dimisión. Bermejo, que no es tonto, acepta jugar su papel. Al fin y al cabo siempre ha obrado como un actor. "Tiempo habrá de volver a la política" ha debido pensar. Y, si no, que se lo pregunten a Bono, que se ha retirado ya no sé cuántas veces...

Bueno, pues eso, que al final las cacerías le han perdido a este hombre, y me alegro, porque llevaba sin ejercer de ministro desde el día que le nombraron. Bonita forma de tirar el dinero público pagando un sueldo de ministrón a un histrión. Quizá era el sueldo de un mini-histrión, que era lo que ZP creía que había contratado, pero ha resultado ser un maxi-histrión, un bufón en toda regla, pero un bufón chulesco donde los haya. Su propia autocomplacencia ha sido su ruina, pensando que nadie osaría tocarle, hiciera lo que hiciera.

Para empezar, todo su tiempo ministerial lo ha dedicado a tener broncas con todos, especialmente con los jueces. No digo yo que todos los jueces hagan bien las cosas, pero cuando son TODOS los que se le levantan al ministro, a mí no me cabe duda de que el que falla es el ministro. Y es que este hombre no sabe negociar ni sabe reconocer errores, que además era fácil reconocerlos porque no son sólo de dejadez de este gobierno para con la Justicia, sino también de todos los anteriores. Y ponerle remedio no habría sido tan difícil, teniendo en cuenta que los jueces, secretarios, etc. pedían más medios, no más sueldo (eso lo queremos todos, pero no era el núcleo del problema).

Parecía que este actor-fiscal metido a personaje de ministro se los iba a merendar a todos. Y mire usted por dónde un juez, el juez Baltasar Garzón, le ha puesto el cascabel al gato. El juez estrella del PSOE se ha cargado al ministro (y por eso creo que le ha dado un ataque de ansiedad, que es otra forma de llamar al pánico). Si no hubieran ido a cazar juntos, no se habría levantado la polvareda de la posible injerencia política de Bermejo en la instrucción del caso de corrupción en el PP. Y si no se hubiera levantado esa polvareda, nadie se habría fijado en que el ministro estuvo cazando en una finca jienense -a 250 km de Puertollano, donde él dijo creía estar- sin licencia para hacerlo. Es decir, el máximo representante del pueblo para la Justicia, saltándose las leyes alegremente. Ahí le han cazado aunque, correoso como es, ha intentando zafarse de la red que él mismo ha tejido. Vana resistencia. Al final, sus propios compañeros del PSOE y su jefe ZP le han enseñado la puerta antes de que les salpique más a todos ellos. Aunque le proclamaron "¡Torero, torero!" no han tenido la coherencia de sacarlo a hombros del hemiciclo.

No ha habido aquí la que yo reclamo "cultura de la dimisión", no. Ha sido un cese encubierto, porque este, si no, no se va.

Le han echado y en buenahora.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Insólito desaparecido

Ahora que el juez Garzón ha vuelto a la racionalidad y se ha inhibido en el procedimiento que había iniciado contra el franquismo, so capa de abrir las fosas comunes de la Guerra Civil, me ha parecido curiosa la siguiente noticia leída en Yahoo Noticias:


Sería imposible que algo así ocurriera en España, salvo que se tratase de un niño, pues estamos hablando de que han pasado unos 70 años. El supuesto aparecido español debería tener, por tanto, unos setenta y pico años. No es imposible, pero es improbable.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Garzón investigará restos fenicios hallados en Líbano


El juez Garzón ya se ha declarado competente para investigar el caso y va a tomar medidas cautelares por si se tratase de crímenes contra la Humanidad...
:-D

Ahora, en serio. Me parece bien que se busque a los familiares en las fosas comunes de la guerra civil. Pero llevamos 30 años de democracia y ahora resulta que a Garzón le entran unas prisas tremendas en desenterrar e identificar a todos. ¿No es un poco raro? Si se quieren hacer bien las identificaciones, los desenterramientos deberán ser cuidadosos, y no todo el mundo está preparado para hacerlos bien. Y luego, la identificación de los restos llevará años de trabajo a las instituciones forenses que, básicamente, se dedican a resolver casos policiales. Casi todos estos casos quedarían atascados y, por tanto, sin resolver durante años o décadas.

Así que me parece que al final se harán las cosas, pero Garzón debería haber sido más prudente y sobre todo, MÁS HUMILDE, antes de declararse competente en el caso, cuando el fiscal y otros jueces le están diciendo que no lo es o, al menos, lo están cuestionando.

Y los desenterramientos e identificaciones tendrán que ir a su paso, sin prisas pero sin pausas. Que no queramos hacer ahora en 30 semanas lo que no se ha hecho en 30 años. Esto les conviene incluso a los familiares de los muertos, si es que realmente quieren que les den a los huesos de sus difuntos y no, por hacer las cosas mal y con prisas, los huesos de vaya usted a saber quién (ya pasó algo parecido con los muertos del YAK-42).

No se puede decir que haya sido voluntaria pero parece que para que las acciones que había emprendido no se detengan mientras otras instancias judiciales deciden si es competente o no, Garzón se coge una oportuna baja laboral, con lo cual no tiene obligación de responder a esas instituciones que investigan su idoneidad legal en la investigación.

Y luego están sus líneas en dirección de ver si hubo crímenes contra la Humanidad... No se rompa la cabeza más, señor Garzón. Yo se lo puedo confirmar: sí que hubo crímenes contra la Humanidad. Y por ambos bandos. En todas las guerras los hay. No hace falta ser un juez tan importante para darse cuenta de ello. Ahora bien, que usted sea competente para juzgar actos de guerra de hace 70 años, es algo más que cuestionable, por más que tiren de su levita los descendientes de aquellos asesinados en el bando republicano.

Si quiere investigar, empiece por formarse como historiador. Y báñese en humildad. Tal vez descubra que en la Guerra Civil española hay casos para escribir durante siglos y que a un juez, por muy super-juez que se sea, esta la tarea le sobrepasa en tiempo y proporciones. Porque habría que juzgar a personas de ambos bandos. Empezando por Carrillo, que todavía vive. Pero seguro que eso no entra en sus planes.

Espero que al final se imponga la cordura, que se abran las fosas y se cierren las heridas, especialmente por los familiares de TODAS las víctimas de aquella lamentable guerra.

Porque todos nuestros abuelos y abuelas, padres, madres, tíos y muchos primos lejanos y cercanos fueron víctimas de aquella guerra, aunque no murieran por bala o por bayoneta. Todos tuvieron que sufrir, además de la guerra, las penurias de la escasez, la posguerra, la dictadura, etc. Pero si no hubiera ganado Franco, habrían tenido que padecer la posguerra, la escasez y una dictadura quizá incluso más violenta, la de los soviets a la española, porque esa era la dictadura a la que nos abocaban los gobernantes republicanos en connivencia con Moscú. (Esto es políticamente incorrecto decirlo en los medios de comunicación. Menos mal que aún nos queda Internet).

Yo creía que este capítulo de la Guerra Civil ya se había cerrado con la llegada de la Transición en España, pero parece que el señor Garzón era entonces un chiquillo y no se acuerda de nada.

martes, 28 de octubre de 2008

Carta abierta al Juez Garzón

Hoy va de cartas, por lo que parece.

Me ha parecido interesante esta carta por el testimonio que contiene: alguien que ha hecho las paces con el pasado -traumático para millones de españoles- y no quiere que ahora le resuciten viejos fantasmas que creía olvidados.

Me ha llegado por internet y no puedo dar garantía de que sea auténtica, pero lo parece.

«Madrid a veintitrés de Septiembre de dos mi ocho

Excmo. Sr. Magistrado-Juez de la Audiencia Nacional, Don Baltasar Garzón

Muy Sr. Mío y respetado magistrado:

Me llamo J.J.M.G. y soy hijo póstumo del que fuera Juez de Primera
Instancia e Instrucción de Villaviciosa de Asturias, D. J. M. de la C. Ganó la
oposición con el nº 1 en 1.934 y ese fue su segundo destino. Fue asesinado
el 31 de Octubre de 1.936.

Esto va ser difícil. Muy difícil.

Se me está obligando por presiones externas a recordar sucesos ya
dormidos. No olvidados, no. Dormidos. Serenamente dormidos y sosegados.
La decisión de abrir determinadas tumbas y fosas, está en los
medios, en la prensa, en la radio y en la televisión. Y todo promovido por un
compañero de mi difunto padre.

El Juez Salvio D., decía que para tener razón se necesitaban un
mínimo de tres circunstancias: 1º.- Tenerla, 2º.- Saberla pedir, 3º.- Que te
la quieran dar. Veremos a ver si cumplo con la segunda.

Al Juez M. de la C. le asesinaron, por ejercer su obligación
profesional, el día 31 de Octubre de 1.936. Fueron algunos miembros del
llamado Frente Popular según se dictaminó en Juicio posterior. No se
encontró a ninguno de los asesinos, pero tampoco a mi padre.

Y tranquilamente he estado durante años, sin rencores y sin
ansias. Y así debería seguir. Sin odios. Sin militancias extremas. Sereno.

Quince días antes de los hechos, mi padre fue detenido por
milicianos mientras pasaba el fin de semana junto a mi madre en Comillas
(Cantabria). Parece ser que la semana anterior había incoado causas sobre
unos asesinatos que tuvieron lugar en su jurisdicción. Quince días después
fue fusilado y con una piedra al cuello arrojado al mar. Mi madre estaba
embarazada y fue desterrada a 200 km. del lugar del asesinato. Se refugió
en Santander en casa de unos amigos. Él estaba destinado como ingeniero
naval en el puerto de Santander. El 18 de Febrero de 1.937, tres meses y
medio después, nací yo en el Sanatorio de La Alfonsina, en El Sardinero. Fue
en la clandestinidad, pues mi madre estaba escondida tras su destierro.

El hecho de estar un bebé en un piso donde se supone que no
había ninguno, estaba poniendo en apuros a los amigos que nos cobijaban,
así que madre e hijo lactante embarcaron en un barco de refugiados, se
supone que con destino a la URSS. Al hacer escala en el puerto francés de
Nantes, mi madre que hablaba muy bien francés bajó sin maleta, ni enseres
y se hizo pasar por nacional del País vecino. Pudo llegar a Burdeos y, al
parecer, el cónsul español facilitó su regreso a España, concretamente a
Valladolid que era donde residían mis abuelos maternos ignorantes del
drama vivido por su hija.

Le aseguro, Sr. Magistrado, que la vida de mi madre y la mía no
fue fácil. Pero también le digo que nunca jamás fui educado ni en el odio, ni
en la animadversión. Hasta los 18 años solo sabía que a mi padre le habían
matado los “Rojos”. Como a otros los “Nacionales”. No se habló nunca de
asesinato, ni de los viles y dramáticos momentos vividos por mi madre. Así
que crecí en Madrid, donde mi madre trabajaba, con las necesidades que se
podían vivir en las grandes ciudades. Creo que fue a partir de los 13 ó 14
años cuando descubrí que en el Tribunal Supremo, entrando por la Plaza de
las Salesas, y en el primer piso subiendo por la gran escalinata, había unas
letras doradas de molde con los miembros de las carreras de la
Administración de Justicia que habían sido asesinados. Allí iba casi todos los
meses. Ese era el único lugar que tenía para ver, llorar y rezar a mi padre. Y
era un adolescente. Posteriormente con la llegada de la democracia quitaron
los nombres y me dejaron sin nada. Pero el odio siguió sin anidar en mi.
Debí de considerarlo una aportación al nuevo sistema. A veces he tenido
ganas de dirigirme al Presidente del T. Supremo reclamando unos derechos
adquiridos, pero me he contenido. Ahora es distinto.

Pienso que su orden de abrir procesos y procedimientos es levantar
fantasmas dormidos. Me va hacer ver a quienes no piensan políticamente
como yo, como enemigos y hasta ahora solo eran oponentes. Es muy difícil
controlar el odio y la animadversión. Se necesita tiempo, mucho tiempo.
Pero lo malo es que renace rápidamente. Toda esta situación es un problema
de índole moral, anímica. No jurídica. Y no estoy seguro de que usted sea el
más idóneo para tratar asuntos del alma. Recapacite, porque me está
haciendo daño y por lo tanto, también le puede ocurrir a otros con casos
parecidos al mío.

Por necesidades de mi profesión me he visto obligado a saludar a
políticos en cuyos partidos militaban los asesinos de mi padre. Le aseguro
que no fue fácil, pero la democracia que nos dimos al votar la Constitución
me obligaba a ello; el vivir todos en paz y sin rencores; el caminar todos
juntos buscando el bien común de una nueva sociedad, merecía la pena. Y
ahora, de nuevo, DE NUEVO, se pueden empezar a remover ocultos
fantasmas. Fomentar odios. Abrir viejas y cerradas heridas.

¿Cómo encuentro a mi padre en medio del Mar Cantábrico, Sr.
Garzón?, ¿Cómo le encuentro?. Después de la Guerra Civil, se buscaron sus
restos infructuosamente en la fosa del Mar Cantábrico donde fue arrojado y
ahora vaciarlo no parece lógico, por lo que la solución por usted propugnada
no parece equitativa.

Maduré muy pronto. Nunca me quejé, ni pedí trato o consideración
especial. Los sufrimiento de mi madre y míos durante niñez, pubertad y
juventud conforman mi acervo. La profesión que escogí la gané por
oposición sin tener ninguna ventaja. Ni entre mis compañeros lo comenté.
Muchos de mis amigos no conocen muchas de las vicisitudes vividas por mi,
ni las dificultades para sobrevivir dignamente. Y ni lo he dicho, ni lo aireo.
Pero esto es diferente.

Cuando acabé el bachillerato, mi abuelo paterno me consideró lo
suficientemente maduro como para entregarme unos documentos con la
historia de mi padre. Conocí así todos los pormenores de su asesinato. Creo
que tenía 18 años. Ese verano de 1.955 me fui en auto-stop a Francia
intentando encontrar a los asesinos de mi padre. Nunca pensé para qué.
Pero no podía permanecer inactivo. En el Suroeste francés medité y debí
llegar a la conclusión de que en una guerra fraticida siempre mueren
inocentes. Y continué mi camino a Inglaterra en la idea de aprender inglés
sin coste para mi madre. Hacía poco que se habían abierto las fronteras que
durante años estuvieron cerradas. En los “Albergues de la Juventud” me
miraban como a un bicho raro. Pero jamás alardeé de situación alguna. Todo
me lo gané a pulso. Como muchos otros. Nada debo y nada me deben, pero
no me saque usted de quicio, ni revuelva el pasado. ¿Qué quiere? ¿Qué
malmeta a mis hijos y a mis nietos?. NO PUEDE VOLVER A HABER DOS
ESPAÑAS. NO LO PROMUEVA, POR FAVOR.

Me hice mayor de repente. Ingresé sin Plaza de Gracia y por
oposición en la Academia General del Aire en 1.958 y fui aviador profesional.
Solo los íntimos sabían algo más de mi historia. Los sacrificios de mi madre
para hacer frente a los gastos fueron ímprobos. Pero lo hizo. Y permitió que
su único hijo estuviera en una profesión de riesgo. Habían sido muchos los
miedos y temores superados, como para asustarse. Y no fue a ningún
periódico ni a radio alguna, a rogar o pedir algo.

Once años después pedí la excedencia de la carrera militar (en el
año 1.969), para ejercer como piloto civil en Líneas Aéreas. Pero mi corazón
está en esa Institución. En esa ignorada y nunca suficientemente apreciada
Institución. Donde todos son iguales sin distinción de credo, raza o
procedencia. Y desde siempre.

Usted no se puede imaginar la formación humana que hay que
llegar a tener para aceptar con estoicismo, que un pariente cercano llegara a
obtener el sueldo de coronel, debido a que acabó la guerra como Teniente
del Ejército Republicano y le pagaran 40 años de atrasos. A mi madre, viuda
también de un funcionario, pero asesinado, nunca le fueron subiendo la
pensión de viudedad como se pudiera suponer que hubiera ido ascendiendo
mi padre. A mi pariente que por fortuna estaba vivo, sí se le reconocieron
ascensos; a mi padre que estaba muerto, nunca. Todo lo extra que pude
conseguir para mi madre fue en los Tribunales de Justicia, pero a veces tuve
incluso que recurrir.

Y he vivido feliz y contento y he intentado ser un buen profesional,
tanto en el ámbito civil como en el militar. Y un buen compañero. E incluso
moderador de excesos políticos.

Pero no me remueva usted ahora 60 años de mi vida, que estoy
contento con ella y no quiero recordar y llorar y odiar; y maldecir.

Deje a los muertos tranquilos. No remueva usted el peral que las
peras pueden estar podridas. Podridas de odio y venganza.

Nunca a ninguno de mis tres hijos les inculqué ningún tipo de odio.
Se han criado libres. Escogen su opción política libremente. Nunca he hecho
leña del árbol caído. Saben de refilón, la historia de su abuelo pero quizás
descubran ahora algún dato al leer estas líneas.

Estoy a su disposición para ampliarle todo lo que quiera. Para
enterarle de lo difícil que es pasar dos postguerras (la II G. Mundial también
cuenta), cuando no hay un hombre en la familia y se vive en el segundo y
tercer tercio del siglo XX. Cuando la lucha por la supervivencia pudo ser el
factor principal de todos y cada uno de los meses del año. ¿O es que cree
usted que la mitad de los españoles, durante la época del franquismo
estaban enchufados y viviendo del Régimen?. Todos luchamos lo nuestro en
la paz. No estropee esos años.

Por y para crear una nueva España, hemos vivido sin rencores y sin
odios. Intentando romper los moldes preestablecidos en que se supone que
uno debía desenvolverse y siempre intentando conseguir lo mejor.

Quizás tuviera usted razón muchos años atrás, pero cuando los
españoles nos dimos (sin imposiciones. Nos dimos) una nueva forma de vivir
en el futuro, ya no. Usted no puede romper esa armonía que nació entonces.
No debe de hacerlo. Aunque no nadie soy para ello, le ruego que recapacite.

Estamos sufriendo los españoles unos momentos desconocidos de
violencia verbal entre los partidos políticos, que están empeñados en
volvernos a dividir otra vez en dos Españas. Es un “machaca” continuado y
la ciudadanía de una y otra opción política, está picando el anzuelo de la
irritación, del desasosiego, de la crispación. Todo el mundo cabreado. Pero
usted es un profesional que quiere estar alejado de la arena política. Que
debe comprender cuál es el momento adecuado para las cuestiones
extraordinarias.

Le llamo a lo cordura Sr, Garzón. Es usted un magnífico profesional
de la Administración de Justicia. Es listo y sagaz y así lo ha demostrado en
múltiples ocasiones. Use su calma y su razón, por favor. Se lo pide el hijo
póstumo de un antiguo compañero de carrera.

Atentamente le saluda y espera su reflexión,
J. J.M.G., DNI xxxxxxxxx
Calle xxxxxxxx, MADRID 28xxx»