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martes, 4 de agosto de 2009

Niños sin límites devienen dictadores

He recibido esta entrevista de un correo electrónico. Está tomada de la página web siguiente:

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1156030&pid=6977091&toi=6275


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"Los padres que no saben poner límites producen dictadores"

Se debe evitar que los chicos "tomen el poder", afirma el célebre psicólogo y pediatra francés

Miércoles 29 de julio de 2009 | Publicado en edición impresa

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Naouri: "Los padres que no saben poner límites producen dictadores"
Naouri: "Las madres han sido engañadas por un discurso de moda que las esclaviza"

Foto: LA NACION / Archivo

Luisa Corradini
Corresponsal en Francia

PARIS.? Hay quienes lo consideran un auténtico reaccionario. Aldo Naouri, el más célebre de los psicopediatras franceses, se encoge de hombros con desdén, y persiste: "Creer que una relación horizontal con los hijos puede ser útil o satisfactoria es una locura. En vez de educar demócratas, los padres terminan produciendo dictadores", afirma.

Es autor de una docena de libros que vendieron más de 300.000 ejemplares cada uno. Naouri tiene 72 años y pasó su vida destacando el papel de las madres en la educación de los niños y advirtiendo sobre los peligros de que ellas se pongan a disposición de sus hijos por temor a traumatizarlos."Es imprescindible evitar que los chicos tomen el poder. Las consecuencias son nefastas para la sociedad", dice.

Benjamín de una familia judía de diez hermanos instalada en Libia desde hacía tres generaciones, Naouri nació en 1937 en ese país, pocos días después de la muerte de su padre. Expulsados por el ocupante italiano, en plena Segunda Guerra Mundial emigraron a Argelia, donde sobrevivieron gracias al coraje de su madre, que lavó y planchó la ropa de los soldados estadounidenses sin dejar de rodear a todos sus hijos con un amor sin condiciones.

"Cada noche, a pesar del cansancio, mi madre se sentaba en el piso del precario alojamiento donde vivíamos, con todos nosotros a su alrededor, para contarnos cuentos en el único idioma que conocía, un dialecto judeoárabe", recuerda.

Por esa razón, Aldo Naouri llegó a Francia en 1957 sin hablar una palabra de francés. Y gracias a una inteligencia fuera de lo común, en vez de ser peluquero, como soñaba su madre, terminó siendo el más adulado y célebre de los pediatras, especializado en psicología infantil.

-¿Por qué es usted tan severo con las madres, después de la fabulosa relación que tuvo con la suya?

-Al contrario, tengo pasión por las madres. Y mi único interés es servirlas. El problema es que esas madres son engañadas por un discurso de moda que las esclaviza, en vez de servirlas.

-¿Desde cuándo rige ese discurso?

-Desde hace 40 o 50 años. Todo el trabajo que hice durante cuatro décadas tuvo el objetivo de mostrarles que se las engaña con ese discurso, que son sus primeras víctimas. En mis trabajos trato de decirles que no hay que escuchar esos propósitos engañosos, que comenzaron prácticamente cuando pasó mayo del 68.

-En otras palabras, "ahora está prohibido prohibir".

-No solamente eso, sino la promoción del placer sin límites, el individualismo o la potencia infantil. Yo no les digo a las madres qué es lo que tienen que hacer. Les digo: "Este es el objetivo". Imagínese que una madre se encuentra al volante de un vehículo. Su hijo es el pasajero a quien tiene que llevar a buen destino. Antes, había carteles indicadores. Había luces verdes y rojas, agentes para regular la circulación. E incluso habían puesto al lado de ella una suerte de copiloto, que era el padre de su hijo. Pero hace medio siglo le hicieron creer a esa madre que lo que vale la pena es el viaje, y no el destino. Amordazaron al copiloto y le sacaron los mapas.

-Entonces, ¿qué hace la madre?

-Trata de utilizar su inteligencia, que es lo único que tiene a mano. Y parte del principio de que su hijo, cuando estaba dentro de ella, estaba en absoluta seguridad. Entonces, construirá alrededor de su hijo un útero virtual, infinitamente extensible, de donde nunca deberá salir. Le dará todo lo que quiere. Si la despierta diez veces por día, se levantará diez veces por día, y si quiere que camine a cuatro patas, también lo hará. Al pobre señor que tenía al lado dejará de prestarle atención. Y terminará colocándose en una terrible soledad, que la conduce al divorcio en la mitad de los casos. Esa es la forma en que engañan a la mujer moderna.

-Si esto comenzó hace medio siglo, ¿qué ha pasado con esos "pequeños tiranos" al transformarse en adultos?

-Desde el punto de vista económico, son adultos con un profundo desprecio por el esfuerzo. Quieren ganar dinero, pero, sobre todo, no complicarse la existencia. Quieren todo sin hacer absolutamente nada como contrapartida. Esto explica por qué nos hallamos en la situación actual. La crisis financiera fue provocada por esos individuos, que sólo piensan en sí mismos y en sus deseos, y se olvidan de toda consideración altruista. Esta es una característica del mundo occidental, mientras que en China, en la India y en otros países emergentes, el conjunto de los individuos son gente que, habiendo sido privados de tantas cosas, hacen esfuerzos y los aceptan.

-¿Qué haremos para salir de esta situación?

-Estamos ante el triunfo de una estructura psíquica que se llama "perversión". Esto es extremadamente preocupante, porque el reverso de la perversión es la neurosis, y los neuróticos se fascinan con los perversos.Todos somos neuróticos. Porque la neurosis, en líneas generales, es lo que construye el vínculo social. La neurosis se constituye en la infancia, cuando un niño tiene una pulsión que trata de satisfacer. Los padres están allí para poner límites a esa pulsión. Para decir: "No, eso no se hace". El perverso es aquel que ni reprime ni rechaza, que no ha sido educado para eso. ¿Qué sucede entonces? Que el neurótico se encuentra totalmente fascinado ante el perverso. Cuando aparece Freud con el psicoanálisis, se dedica a leer la neurosis. Pero lo que quería Freud no era suprimir la neurosis como estructura psíquica, sino curar la neurosis que enferma.

-¿Cuál es la diferencia entre ambas formas de neurosis?

-Si quieren saber lo que es una estructura neurótica, basta imaginar al niño como una casa. Esa estructura se enfermará cuando los padres digan: "En este comedor voy a poner la mesa Luis XV que heredé de mi madre y el vajillero que heredé de mi tío, más los cuatro sillones de mi abuelo materno". En poco tiempo será imposible circular. El niño se ahogará y se enfermará.

-¿Cómo hace usted para liberar al niño de todos esos trastos viejos?

-Tratando de ver con los padres cuál es el interés de poner dentro de la estructura del niño todas esas cosas. La tarea del psicopediatra es decir a la madre de ese niño: "¿Sabe? Usted creció...". En cuanto al marido, él también vive lo mismo. Y aquí nos encontramos en pleno simbolismo del matrimonio, institución muy criticada e ignorada en nuestros días. El matrimonio, simbólicamente, está destinado, precisamente, a sacar a los individuos de su condición infantil. Pero las madres no sólo se han vuelto más castradoras, sino más infantiles. Psíquicamente, han dejado de animarse a oponerse a sus propias madres.

-Después de estos terribles diagnósticos, ¿acaso le queda a usted un poco de optimismo para el futuro?

-No. Creo que los perversos tienen años de reinado por delante y que el planeta no dejará de padecer sus consecuencias durante mucho tiempo.

El personaje

ALDO NAOURI
Escritor, pediatra y psicólogo

  • Nació en: Libia, en 1937.

  • Títulos: se recibió en París, donde vive desde 1957, de médico y de psicólogo.

  • Familia: es casado, con tres hijos: Laurent es un reconocido barítono, Agnès es escritora y Elsa se dedica a la puesta en escena de óperas.

  • Obras: tres de sus muchos libros tienen traducción española: Hijas y madres (1999, Tusquets), Padres permisivos, hijos tiranos (2004, Tusquets) y Educar a los hijos, tarea urgente (2008, Taurus).

jueves, 28 de mayo de 2009

La filosofía de Toni Nadal

Algunas frases interesantes que resumen la filosofía de vida y de deporte de Toni Nadal, entrenador y tío de Rafa Nadal:

[Extraído de un artículo de Javier Martínez, publicado en El Mundo, 24 de mayo de 2009]

* «Cuando un árbol se ha torcido, es difícil enderezarlo. (Refiriéndose a Rafa) Desde niño posee una educación normal, como la de antes, conoce unas normas que debe respetar. Con otro entrenador, procedería de la misma manera. Lo consulta todo con sus padres. Es joven y está en formación. Vive con su familia y pide permiso a sus padres para según qué cosas. Sabe que no puede volver a casa a cualquier hora».

* Toni rechaza el exceso de permisividad, la cultura del éxito inmediato, la banalización del esfuerzo, la fragilidad de los referentes sociales.

* «Demasiadas veces todo vale. A quien tiene éxito se le suele consentir todo, las malas formas, los comportamientos poco edificantes. Mi mujer, licenciada en Filología y ex profesora de instituto, se sorprende de cómo la enseñanza se basa en que el alumno apenas deba estudiar, en la ley del mínimo esfuerzo». Amplía su disgusto a los contenidos televisivos, a la nueva concepción de determinadas formas de ocio. «Vemos demasiado a menudo cosas muy chabacanas, la búsqueda de la gracia inmediata. El cine clásico tenía grandes guionistas, diálogos trabajados. Ahora todo ha de ser ligero, fácil, automático».

* «A mis padres no les hacía falta decir mucho. Enseñaban con su actitud, con su aplicación en el trabajo. Aprendías pronto que las cosas valían dinero, que debías apagar la luz cuando abandonabas tu cuarto, que debías cuidar los zapatos».

* «En mi pueblo hay muchos carpinteros y ebanistas. Se enorgullecen cuando la gente reconoce una mesa o una silla hecha por ellos y se esmeran en hacerlo cada día mejor». (Refiriéndose a Rafa) «Además de disponer de una habilidad natural para esto, tiene una gran predisposición. Desde niño, siempre supo que cada entrenamiento tenía un valor, que cada bola que golpeaba era importante».

* En un deporte de enorme exigencia mental, donde la figura del psicólogo es muy frecuente, el manacorense nunca ha precisado ese tipo de ayuda. «Esto es un juego, y nada más que eso. Nos movemos en un mundo donde multiplicamos las necesidades. A este paso, nuestros hijos van a precisar de un psicólogo cuando jueguen al escondite y sean descubiertos».

* El déficit en los mensajes empieza desde arriba. "Uno de los problemas de los políticos es su miedo a no ser entendidos por la ciudadanía como defensores de un concepto harto discutible de libertad. Lo primero que se debe propagar es la disciplina, el respeto hacia los demás y hacia las cosas y el autocontrol. Esto, que parece tan simple, no se difunde mucho. Hay un exceso de celo en la clase política por quedar bien, el temor a que su discurso sea considerado reacccionario. Yo no me lo considero en absoluto. Existe una confusión muy peligrosa en ese aspecto».

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Padre de tres hijos, desearía para ellos un mundo sustentado en el civismo y en el compromiso, integrado por ciudadanos que han sido educados con profesionalidad y rigor desde la escuela. «Quisiera que en el colegio primara el esfuerzo, la buena aplicación, el respeto por la figura del profesor, la exigencia, con la obligación de repetir curso cuando no se posean los conocimientos necesarios».

* De vuelta a la cancha, reivindica principios sólidos. «El primero es dar un valor al trabajo, saber que un jugador no puede depender de Dios, que no sé si existe, o de la naturaleza, debe depender de su propio esfuerzo. A partir de ahí, ha de ser capaz de aguantarse y metabolizar las situaciones adversas. También ha de saber que vencer resultará más fácil si es una persona educada y normal. Me muevo a partir de la lógica en los entrenamientos y las enseñanzas del tenis que, de alguna manera, son aplicables a la vida».

* «A Rafael le gustaría tener a un tío menos duro de palabra que yo. Un entrenador ha de ser exigente, porque en caso contrario cuesta más trabajo que las cosas salgan. Hay que poner los cinco sentidos para que no haya un déficit de actitud».

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