OIC Opens Office in Brussels to Fight "Islamophobia" in Europe
[Traducción]
LA OIC abre oficina en Bruselas para luchar contra la "islamofobia" en Europa
El secretario general de
la OCI parece sentar las bases diplomáticas para persuadir a los
burócratas no electos en la sede de la UE a que promulguen leyes de odio
que limiten por decreto lo que 500 millones de ciudadanos europeos
-incluidos los políticos democráticamente elegidos- pueden y no pueden
decir sobre el Islam.
La
Organización de Cooperación Islámica (OIC), un influyente bloque de 57
países musulmanes, ha inaugurado oficialmente una Misión de Observación
Permanente ante la Unión Europea (UE).
El principal
objetivo de la OCI, con sede en Arabia Saudita y financiado por países
islámicos de todo el mundo, ha sido durante mucho tiempo presionar a
Europa y Estados Unidos para que aprueben leyes que prohibirían los
"estereotipos negativos del Islam".
El establecimiento
de una presencia permanente de la OCI en Bruselas implica que el grupo
tiene la intención de redoblar sus esfuerzos de cabildeo con el fin de
prohibir todas las formas de "islamofobia" (un término inventado por la
Hermandad Musulmana en la década de 1990) dentro de la UE de 27
miembros. La libertad de expresión sobre cuestiones relacionadas con el
Islam ya son comunes (véase aquí, aquí, aquí y aquí).
El
Secretario General de la OCI Ekmeleddin Ihsanoglu abrió la misión a la
UE durante una ceremonia oficial de inauguración el 25 de junio en
Bruselas. Asistieron diplomáticos, funcionarios de la UE y dignatarios
de Europa y del mundo musulmán.
En su discurso
inaugural, Ihsanoglu declaró: "Existe un interés creciente y en
desarrollo al más alto nivel de la UE en cooperar con la OCI... Creo que
nuestras relaciones con la Unión Europea en los diferentes temas de la
agenda que compartimos nos beneficiarán a todos. Existe una necesidad de
cooperación entre el mundo musulmán y Europa, y la OCI, como voz
colectiva del mundo musulmán que significa modernización y moderación,
será la institución adecuada para tratar con la UE".
Ihsanoglu,
quien recientemente dijo en una entrevista con Al Jazeera Television
que su trabajo número uno es combatir la persecución religiosa de los
musulmanes en Occidente, agregó: "Tenemos que luchar seriamente contra
la islamofobia para fortalecer los lazos entre el mundo islámico y
Europa y erradicar las sensibilidades innecesarias".
Desde
finales de la década de 1990, la OCI ha estado promoviendo el llamado
Proceso de Estambul, un esfuerzo agresivo de los países musulmanes para
convertir en un crimen internacional el criticar al Islam. El objetivo
explícito del Proceso de Estambul es consagrar en el derecho
internacional una prohibición global de todo escrutinio crítico del
Islam y la ley islámica Sharia.
En los últimos años, la
OCI ha emprendido una decidida ofensiva diplomática para persuadir a
las democracias occidentales a que apliquen la Resolución 16/18 del
Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que insta a todos
los países a combatir "la intolerancia, los estereotipos negativos y la
estigmatización de... religión y de creencia ". (El análisis de la
guerra de la OCI contra la libertad de expresión se puede encontrar aquí
y aquí.)
La Resolución 16/18, aprobada en la sede del
CDH en Ginebra en marzo de 2011 (con el apoyo de la Administración
Obama), junto con la Resolución 66/167 patrocinada por la OCI,
calladamente aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas,
integrada por 193 miembros el 19 de diciembre de 2011, se considera
ampliamente como un importante paso adelante en los esfuerzos de la OCI
para avanzar en el concepto legal internacional de “difamación contra el
Islam”.
La OCI se anotó un tanto diplomático cuando la
Administración Obama aceptó celebrar una conferencia de tres días en
Estambul del 12 al 14 de diciembre de 2011. Al hacerlo, los Estados
Unidos dieron a la OCI la legitimidad política que buscaba para
globalizar su iniciativa para prohibir las críticas al Islam.
Negándose
a ser superados por los estadounidenses, la UE organizó posteriormente
una conferencia del Proceso de Estambul en Wilton Park, en Londres, del 3
al 5 de diciembre de 2012. El objetivo del evento era "llegar a un
entendimiento común de la Resolución 16/18 sobre la lucha contra la
intolerancia religiosa y la diferencia de énfasis con respecto a la
libertad de expresión".
Según Ihsanoglu, la oferta de
la UE de acoger la reunión, que reunió a expertos jurídicos, ONG,
representantes gubernamentales, académicos, legisladores y educadores,
así como representantes de la OCI, representó un "cambio cualitativo en
la acción contra el fenómeno de la islamofobia".
La OCI
se ha sentido especialmente molesta por su incapacidad de silenciar a
un número creciente de políticos democráticamente elegidos en Europa que
han expresado su preocupación por la negativa de los inmigrantes
musulmanes a integrarse en sus países anfitriones y el consecuente
establecimiento de sociedades islámicas paralelas en muchas partes de
Europa.
Según Ihsanoglu, "El fenómeno de la islamofobia
se encuentra en Occidente en general, pero está creciendo en los países
europeos en particular y de manera diferente a la de Estados Unidos,
que ha contribuido a redactar la Resolución 16/18. Representa el
comienzo del cambio de su anterior reserva a lo largo de los años sobre
los intentos de la OCI de combatir la "difamación de las religiones" en
el Consejo de Derechos Humanos y en la Asamblea General de las Naciones
Unidas".
Sin embargo, la OCI no ha podido reunir
suficiente apoyo para una ley global de blasfemia global dentro del
marco de la ONU, e Ihsanoglu anunció en octubre de 2012 que la OCI
cambiaría su estrategia apelando individualmente a los estados-nación
para que redacten leyes sobre el discurso de odio contra el Islam.
La
OCI también ha intensificado sus esfuerzos para criminalizar las
críticas al Islam sobre la base del artículo 20 del Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), un tratado multilateral que
forma parte de la Carta Internacional de Derechos Humanos. Según la OCI,
el artículo 20 del PIDCP dice que la denigración de símbolos o personas
sagradas a cualquier religión es un delito, e Ihsanoglu dice que el
único problema es su falta de cumplimiento por parte de los Estados
signatarios.
La OCI mantuvo una reunión con expertos
internacionales en cuestiones jurídicas y de derechos humanos en
Estambul, con el objetivo declarado de examinar las opciones legales
para "prohibir la intolerancia religiosa contra los musulmanes".
Ihsanoglu dijo: "Esta reunión de las nuestras en Estambul es un hito
crucial de un proceso multifacético, multilateral, diplomático y legal
contra la islamofobia y la campaña iniciada contra el Islam y su
profeta". Ihsanoglu añadió: "Desde el primer día que asumí el cargo,
hemos podido ver la adopción de resoluciones que defienden el Islam y
condenan los ataques contra el Islam en la Asamblea General de las
Naciones Unidas y en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones
Unidas en Ginebra".
En una clara señal de que la OCI no
tiene intención de abandonar la Resolución 16/18 de las Naciones
Unidas, Ihsanoglu dijo: "El tema que hoy discutirán los sabios es cómo
se implantará la '16/18'. Discutiremos las sanciones desde la
perspectiva del derecho internacional... lo que sucederá cuando se
dibujen dibujos animados arrogantes o se ruede una película".
El
22 de enero de 2013, Ihsanoglu dijo a los funcionarios del gobierno
británico que asistían a una “Reunión de Alto Nivel sobre la
Intolerancia"en Londres que la islamofobia es un tema de "máxima
importancia contemporánea" y una cuestión de "preocupación vital".
Alentó a la UE a recopilar ideas para crear una base común para combatir
"la intolerancia y la discriminación contra los musulmanes".
Ihsanoglu
parece estar sentando las bases diplomáticas para persuadir a los
burócratas (funcionarios no elegidos en las urnas) en la sede de la UE
para que promulguen leyes paneuropeas de discurso de odio que limiten
por decreto lo que los 500 millones de ciudadanos europeos -incluidos
los políticos democráticamente elegidos- pueden y no pueden decir sobre
el Islam.
Hablando a los medios de comunicación turcos,
Ihsanoglu advirtió a la UE que no permitiría ningún discurso que
pudiera ser considerado hostil al Islam. Por ejemplo, Ihsanoglu instó a
la UE a prohibir el uso del término "terrorista islámico" y sustituirlo
por la palabra "jihadista" en su lugar. Según Ihsanoglu, "la jihad no
significa necesariamente matar al otro" y culpó a los occidentales por
distorsionar el concepto de jihad para que signifique "guerra santa".
Dijo que los eruditos musulmanes han afirmado repetidamente que la
palabra “jihad”, que se menciona en el Corán, significa simplemente la
"lucha" para hacer el bien y eliminar la injusticia, la opresión y el
mal de la sociedad.
Mientras tanto, la OIC ha estado
organizando “simposios contra la islamofobia" en toda Europa. Titulado
“Manchando el Islam y a los musulmanes en los medios de comunicación”
el primer evento de este tipo se celebró en Bruselas los días 15 y 16
de febrero de 2012 y tuvo como objetivo "establecer mecanismos de
información para hacer frente a las campañas calumniosas contra el Islam
en los medios de comunicación".
Otro órgano de la OCI,
llamado Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (IESCO), organizó un seminario en Bruselas sobre "cómo tratar
las imágenes estereotipadas del Islam en los programas televisivos
europeos". El seminario estaba diseñado para ayudar a los periodistas
europeos a “identificar características de los estereotipos sobre el
islam en los programas televisivos europeos, iluminar los peligros de la
difamación de las religiones y aclarar la distinción entre la libertad
de expresión y el derecho a la diferencia cultural, el compromiso con la
identidad cultural islámica y la lucha contra el racismo y el odio”.
A
Ihsanoglu "la sugerencia de que el Islam es el problema como se afirma
en el odioso discurso de la islamofobia es negar los sublimes valores
del Islam de paz, compasión y tolerancia y todas las nobles virtudes que
el Islam ha representado durante catorce siglos de tolerante, brillante
y radiante civilización".
En su último libro, titulado
"Europa, globalización y la llegada del califato universal", la erudita
islámica Bat Ye'or ofrece un examen en profundidad de la opaca relación
de la UE con la OCI, que ella describe como un "posible califato
universal" que ejerce un poder significativo a través de la UE, la ONU y
otras organizaciones internacionales.
Ye’or describe
un manual de estrategia de la OCI, "Estrategia de Acción Cultural
Islámica en Occidente", en el que la OCI afirma que "las comunidades de
inmigrantes musulmanes en Europa forman parte de la nación islámica" y
recomienda "una serie de medidas para impedir la integración y
asimilación de los musulmanes en la cultura europea". Según Ye'or, "el
califato está vivo y crece en Europa... Ha avanzado a través de la
negación de los peligros y la ofuscación de la historia. Ha avanzado
sobre alfombras doradas en los pasillos del diálogo, la red de alianzas y
colaboraciones, la corrupción de sus dirigentes, intelectuales y ONGs,
particularmente en las Naciones Unidas".
Durante la
XII Cumbre Islámica celebrada en El Cairo los días 6 y 7 de febrero de
2013, los miembros de la OCI eligieron por unanimidad a Iyad bin Amin
Madani para el puesto de Secretario General de la OCI. El mandato de
Madani comenzará en enero de 2014, cuando expire el mandato de
Ihsanoglu.
Esta será la primera vez que la OCI -que se
describe a sí misma como el "único y genuino representante oficial del
mundo musulmán... el portavoz auténtico del mundo musulmán"- estará
encabezada por un saudita, y los observadores creen que bajo Madani la
OCI se hará aún más extremista.
Mientras tanto,
Ihsanoglu continúa amonestando a la UE en que "el Islam debe ser
bienvenido como un miembro de la familia en Europa, no como un
invitado". Dijo que "la exclusión del Islam significa ignorar el papel
influyente de la civilización islámica en la evolución de la
civilización occidental".
Autor:
Soeren Kern es miembro del Instituto Gatestone, con sede en Nueva York.
También es colaborador senior para la Política Europea en el "Strategic
Studies Group/ Grupo de Estudios Estratégicos" con sede en Madrid. Síguelo en Facebook.
Traducción: Google y Escorpiuser