sábado, 6 de enero de 2018

Los peligros de la Nueva Era (II)

(Es continuación de esta entrada)

La Nueva Era es un movimiento sin agenda unitaria. Sin embargo, según advierte Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), sí tiene una finalidad común: el cambio de conciencia. Esta transformación tiene que ser “tanto personal como global, llevando a un cambio de paradigma. La psicología, la ciencia, la ecología, la religión, la medicina, la filosofía… todo esto tiene que cambiar”.

Ese cambio comenzó en la década de los sesenta, época del jipismo y la “cultura alternativa”. Fue entonces cuando el término Nueva Era se popularizó para anunciar la inminente llegada de una nueva civilización de paz, armonía y amor universal. La letra de la canción Aquarius del musical Hair (1969) –hoy usada en anuncios de TV– lo pregona: “Cuando la luna esté en la séptima casa, y Júpiter se alinee con Marte, entonces la paz guiará a los planetas, y el amor conducirá a las estrellas. Es el amanecer de la Era de Acuario… Abundarán la armonía y la comprensión… una revelación mística cristalina, y la auténtica liberación de la mente…”.

Para lograrlo, la Era Cristiana debía dar paso a la nueva era astrológica de Acuario, que traería consigo una transformación definitiva en la conciencia de los hombres. Stratford Caldecott señala que cada vez son menos los que piensan que esto es inminente, sin embargo, todavía hay quienes tienen la esperanza del advenimiento de una Nueva Era: “Algunos se ven a sí mismos viviendo un período complejo de ‘oscuridad’ antes de que nazca la nueva civilización y llegue por fin la conciencia religiosa mundial”.

José Luis Pivel, filósofo y teólogo que ha investigado el fenómeno, indica que la adquisición de esa ‘conciencia integral’ se basa en la experiencia de sí mismos, en el esoterismo y en fenómenos ocultos. Durante la transición de la Era de Piscis (Era Cristiana, que va del año 4 d. C. al 2.146 d. C. según algunos astrólogos) a la Era de Acuario (del año 2.146 d. C al 4.296 d. C), se prepararía a los “hombres nuevos”, algo así como una nueva especie de superhombres o seres con la misma conciencia de Cristo.

Pero “el Cristo” que predica no es la Tercera Persona de la Santísima
Trinidad. La Nueva Era se refiere a Dios como la Energía Divina, la Energía del Amor o la Gran Inteligencia Universal. “Su propósito es que toda la humanidad llegue a ‘la conciencia de Dios’, que es la conciencia de que cada uno es dios”, subraya Pivel.

En este orden de ideas, Luis Santamaría puntualiza que “las personas deben descubrirse como partes de un Todo, que lo abarca todo, y todo lo diviniza. No hay diferencia entre la divinidad y la humanidad, ya que somos chispas de la gran energía divina universal”. Así, la energía viene a sustituir a Dios y su gracia. En esta espiritualidad –insiste Santamaría– “no hay un Dios que dicte lo que está bien y lo que está mal. La salvación se consigue por el propio esfuerzo. Se propone una gran variedad de métodos y técnicas, de cursillos y prácticas, para lograr el perfeccionamiento personal”.

¿Quiere decir entonces que las prácticas de la Nueva Era son malignas? Stratford Caldecott afirma que algunas prácticas asociadas a ciertos grupos de la Nueva Era son nocivas y peligrosas, como pueden ser los ‘espíritu guía’, la dependencia de la astrología, o la participación en la regresión a vidas pasadas.

Hay otras que resultan más ambiguas, como el yoga o ciertas formas de meditación o de terapia, por ejemplo. Algunas, no son necesariamente perjudiciales –como la acupuntura–, pero el peligro de ser ecléctico es terminar eligiendo lo que a cada uno le parece suficientemente atractivo, sin examinar si es cierto y así caer en un especie de “consumismo” espiritual inquieto, que es muy perjudicial para el desarrollo de la fe.

Clare McGrath-Merkle, quien estuvo involucrada en yoga, reiki y oración centrante durante varios años, y sufrió dolorosas consecuencias, adopta una postura más contundente: “Hay razones complejas para evitar estas cosas. El discernimiento puede ser difícil… Por eso, suelo decirle a los católicos que uno puede tomar un vaso de agua limpia y añadirle una gota de veneno, entonces ya no tendrá un vaso de agua pura con un poco de veneno, sino agua envenenada. Si uno está navegando y dirige el barco algunos grados al margen del rumbo, puede alejarse kilómetros de su ruta en cuestión de días”.

¿Buscar una “alternativa”?

Stratford Caldecott, en su texto “Catholicism and the New Age Movement” (El catolicismo y el movimiento Nueva Era), que será publicado en The Catholic Church and the World Religions (La Iglesia Católica y las Religiones del Mundo, Ed. Gavin D’Costa, 2011), demuestra algunas contradicciones en los planteamientos de la Nueva Era.

Se busca someterse a una autoridad (un gurú, por ejemplo), pero se evita a toda costa la autoridad real de la Iglesia, instituida por Cristo. Se busca el amor, pero se rechaza el compromiso de por vida. Se respeta la naturaleza, pero se quiere escapar de las limitaciones que ésta impone. Se quiere llegar a ser inmortal, pero a la vez se pretende evolucionar hacia algo diferente y mejor a sí mismo.

Manuel Guerra, sacerdote miembro de la RIES y autor de 100 preguntas-clave sobre ‘New Age’, apunta una incoherencia más: “la Nueva Era se presenta como la ‘alternativa’ de las religiones, la medicina, la música, la dietética… tradicionales, pero ‘alternativa’ no significa que cada uno podrá escoger. Se trata de una alternativa sustitutiva, o sea, que cuando llegue el ‘Aguador’ que nos va inundar de paz, gozo y armonía, va a tener lugar la desaparición de las religiones (especialmente del cristianismo), y la imposición generalizada e inevitable de la espiritualidad, la terapéutica, etc., de la Nueva Era”.

Por eso él advierte de que Nueva Era y cristianismo son mutuamente excluyentes. Para ilustrarlo, basta con fijarse en una creencia como la reencarnación, propagada en Occidente por la Nueva Era: “Quien cree en la reencarnación (‘renacimiento’ en el budismo) no cree en la redención, ni en Jesucristo Redentor, ni en la gracia divina, ni en la subsistencia del alma espiritual entre la muerte y la resurrección, ni en la resurrección de los muertos, ni en el infierno, ni en la purificación tras la muerte (Purgatorio)…”.

Ante la confusión que han generado estas creencias, Stratford Caldecott –él mismo ex simpatizante de la Nueva Era y converso– recuerda que Juan Pablo II y Benedicto XVI han pedido responder a la Nueva Era con una “Nueva Evangelización”. “Hacen falta sacerdotes católicos que comprendan las razones por las que las personas podrían sentirse atraídas por ideas y prácticas de la Nueva Era, además de ofrecer una ‘catequesis continua’ sobre los misterios y los símbolos de la fe”.

(Extracto de un artículo sobre el mismo tema basado en otro de la revista Misión de diciembre de 2010).

Los peligros de la Nueva Era (I)

(Extractos de un artículo on-line basado a su vez en otro de la revista Misión, diciembre de 2010)

A través de prácticas orientales, mezcladas con la parapsicología y el ocultismo –entre otras creencias y técnicas– la Nueva Era nos promete lograr un mundo sin distinción entre las religiones, donde se vive en armonía con la Madre Tierra y cada ser humano disfruta de una salud holística. ¿Esta cosmovisión podría llegarse a materializar? ¿Qué hay más allá de todas estas promesas?

Por Isabel Molina E. y Ángeles Conde
 
¿Te suena familiar alguna de estas frases?: “Haz lo que te dicte tu corazón”, “voy a enviarte energía positiva”, “crea tu propia realidad con el pensamiento”, “reinvéntate cuantas veces quieras”, “alcanza la sabiduría interior”, “desarrolla tu potencial”, “aprovecha la energía sanadora del universo”, “visualiza cualquier cosa que desees conseguir”… ¿Sabes qué tienen en común? Estas expresiones, cada vez más frecuentes en el lenguaje cotidiano, se presentan como la pa­nacea para lograr paz, amor, salud, prosperidad y felicidad. En estos tiempos de crisis económica, ¿quién no se aprovecharía de semejante oferta para mejorar su situación? Pero, ¿realmente nos llevan a ese camino de bienestar que prometen?

Visualizar una meta al trazarse un proyecto es algo normal en el proceso de planificación. Querer cambiar algún aspecto de nuestra vida que no marcha bien es lógico y razonable. Hacer lo que está en nuestras manos para solucionar un problema o curar una enfermedad es propio del ser humano… Sin embargo, detrás del modo en que están formuladas estas frases hay toda una filosofía que promete un “magnetismo” o capacidad para atraer a nuestra vida todo aquello que visualizamos, y presenta el universo como si fuera un dios con el que tenemos que trabajar al unísono para que se hagan realidad nuestros anhelos.

Es la cosmovisión de la Nueva Era, un movimiento ecléctico que toma creencias y prácticas prestadas de gran cantidad de fuentes: ideas y tradiciones de Asia, las religiones paganas y el antiguo gnosticismo; creencias del budismo, el hinduismo, el zen, y las religiones indígenas de América; técnicas de la parapsicología, la salud holística y el ocultismo; investigaciones científicas como las teorías de Darwin y la física cuántica, entre otras.

Este movimiento se ha ido extendien­do entre nosotros a la velocidad del fuego. Basta mirar alrededor para encontrarnos con la proliferación de clases de yoga, prácticas adivinatorias, terapias alternativas, sanación por medio de la ener­gía universal, meditación trascendental y oración centrante, cursos de desarrollo del potencial humano y centenares de libros de autoayuda. Todo ello con un envoltorio sofisticado y un lenguaje seductor que conquista al hombre de hoy.

Lo curioso es que, tal como indica Stratford Caldecott, director del Centro de Fe y Cultura de la Escuela de Artes Liberales Tomás Moro en Oxford, “los únicos elementos nuevos de la Nueva Era proceden del toque moderno que se le da a estas ideas”. Sus orígenes son tan remotos como los movimientos teosóficos y espiritualistas del siglo XIX y comienzos del XX, pero también hay que irse a las antiguas herejías gnósticas que se extendieron en los primeros días del cristianismo e, incluso, varios siglos antes de Cristo.

Son creencias y filosofías antiguas, adaptadas al hombre actual, y cada uno tiene la posibilidad de construirse una espiritualidad a su medida según el momento que atraviesa en su vida. De ahí que la expansión del relativismo haya sido clave para su propagación. El documento vaticano Jesucristo portador del agua de la vida (2003), editado para dar una respuesta cristiana a la Nueva Era, explica que el grado de acogida que ha alcanzado este movimiento se debe a que “la cosmovisión en que se basa ya estaba ampliamente aceptada. El terreno estaba bien preparado por el crecimiento y la difusión del relativismo, junto con una antipatía o indiferencia hacia la fe cristiana”.

Es más, uno de los objetivos principales de la Nueva Era es desprestigiar a la Iglesia católica, encargada de salvaguardar las verdades de la fe. Libros como El código Da Vinci y películas como La brújula dorada (2009) –basados en parte en la filosofía de la Nueva Era–, dan testimonio de ello. Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), comenta que “las distintas corrientes de la Nueva Era propugnan, anuncian y defienden la Era de Acuario, una época nueva en la que se dará el paso de la religión (mala) a la espiritualidad (buena), dejando de lado todo lo institucional”.

Pero además, este movimiento se propone instaurar esa nueva espiritualidad. La propuesta se basa en una religión sin exigencias dogmáticas, morales o institucionales, que aboga por la fusión entre las religiones. De ahí que sus seguidores prefieran distanciarse de la palabra “religión” y hablan de una “espiritualidad”, “un término más difuso en el que están más cómodos”, puntualiza Santamaría.

(Continua aquí)

Los peligros de la Nueva Era (introducción mía)

EStaba borrando viejos borradores de correos electrónicos que finalmente no envié, o que quedaron como borrador duplicado y sí los envié... El caso es que me he encontrado con estas anotaciones que pensaba enviar a algún conocido. No sé si finalmente se las remití. Pero al releerlas creo que merecen un hueco en el ciberespacio, antes de destruir definitivamente el borrador.

Aquí están, algo adaptadas.
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Yo ya había oído cosas sueltas de estas por ahí, pero no tenía idea de que conformaban una nueva "religión" o seudo-religión que intenta implantarse entre nosotros de una manera muy sutil.

Ejemplos:

Una ex-compañera de trabajo me dijo que "las piedras tienen energía" (sí, energía cinética cuando te las tiran a la cabeza, o radioactividad si se trata de pechblenda -caso muy raro-, pero ella se refería a piedras normales, a los cantos de río, por ejemplo, esas piedras redondeadas y de diversos colores, etc...). Al principio pensé que le faltaba un hervor a la señora. Luego he ido hilando cabos.

En un libro (y algunas revistas) que  cayó en mis manos se decía que en el siglo XXI empezaba la Era de Acuario, en la que las religiones serían sustituídas por la Ciencia.

Algún amigo me ha dicho que si deseas algo con todo tu ser, consigues que ese deseo se haga realidad... (él lo probó y no lo consiguió).

Todo esto son ideas que emanan de esa filosofía llamada Nueva Era, que sugiere que el ser humano está en contacto con la armonía del Universo a través de una energía especial (que los científicos aún no conocen), etc.

Otras cosas que se oyen por ahí:
"energía positiva/negativa"
"vibraciones positivas/negativas"
"Dios está en todas las cosas del Universo"
"Dios y el Universo son la misma cosa"
"Yo creo en la reencarnación"
"La Tierra es la madre Gaia"
"Las pulseras sanadoras"
"Las pulseras magnéticas (y/o energéticas)"
"Reencontrarse/reconciliarse con el Cosmos"
"Cargarse de Energía Cósmica"
Etc.

¿No te suena todo esto?

Yo creía que eran frases sueltas que no tenían ninguna importancia, que la gente las decía porque sonaban bien y nos hacemos eco de aquello que nos gusta como suena, aunque no conozcamos su sentido profundo.

Cualquiera con un poco de estudio sabe que las piedras no tienen energía (al menos, esa energía mágica y sanadora que les pretendía mi ex-compañera), etc. pero algunos otros engaños son más sutiles. Como el recurso a la ecología, a la vuelta a lo natural, la Madre Gaia, etc. que nos suena muy bien y nos cautiva.

Todo ello brota de esa corriente pseudo-filosófica o pseudo-religiosa, aunque pretende ser científica -y en ese sentido es pseudo-científica- llamada Nueva Era, que hace un refrito de diversas ideas modernas (p.ej. el ecologismo) y creencias ancestrales (todas paganas). Quizás esto ya lo sabías, pero la mayoría no lo sabe.

Por eso me ha parecido muy interesante este artículo que explica (desde la óptica de la Iglesia Católica, aunque yo no soy creyente, pero me pareció muy instructivo), lo que es y los peligros de la Nueva Era. Está sacado de la revista Misión de diciembre de 2010 (www.revistamision.com). Por desgracia, no he conseguido encontrar on-line un ejemplar de la revista original, a pesar de que la web de esa revista contiene ejemplares atrasados que se pueden consultar o descargar con formato pdf.

Lo que me preocupa de esta filosofía no es el engaño que pueda causar a tantos, puesto que hay engaños más o menos "inocuos". Otros no lo son tanto, cuando se prometen cosas que no se van a cumplir. Esto puede causar frustración, depresiones y suicidios.

Otro aspecto del problema es si nos lleva a un paganismo amoral, a una sociedad cruel y sin reglas claras, donde se recuperen los sacrificios humanos (estamos a un paso de ello, con la proliferación del aborto asumido como un derecho por las leyes) como en las antiguas religiones (Aztecas, etc.) y se acabe cortando la mano al ladrón, como ya ocurre en algunas partes del mundo, o cosas por el estilo.

Es un poco largo, pero merece la pena leerlo entero aunque sea en ratos.

Debemos estar enterados de lo que nos rodea, porque antes o después nos afectará. ¿No habéis visto las "pulseras sanadoras" o "pulseras energéticas" en las muñecas de algunos políticos?. Ellos creen en esas cosas, y son los que nos gobiernan. A mí esta ignorancia de nuestros próceres me da miedo. La cantidad de memeces y -peor aún- cosas peligrosas que se pueden poner en las leyes en nombre de sus ideologías. Que no nos pase nada si no estamos al tanto.

("Los peligros de la Nueva Era" fue un publicado en la revista Misión, diciembre 2010. Tengo esta reseña pero no encuentro el texto original en estos momentos. Por eso me baso en lo publicado on-line por otra web católica que hace referencia a ese artículo).

(Continuación)

viernes, 16 de junio de 2017

Recuerdos de mi padre

Me decía a veces mi padre que aprovechara a estudiar todo lo que pudiera porque, viniera el gobierno que viniera, los conocimientos y titulaciones que hubiera logrado ya no me los podría quitar nadie. Decía esto en contraposición a otros bienes, como los materiales, que podían ser confiscados por un gobierno de extrema izquierda si llegara al poder. Aunque ese escenario no se ha presentado desde entonces todavía en España, eran tiempos de la Transición y, por tanto, tiempos de mucha incertidumbre política.
Ahora me ha venido a la cabeza y pienso que es un buen argumento para motivar a los hijos en sus estudios  (nunca es tarde para intentarlo) y para compartir en este blog.

martes, 23 de mayo de 2017

El mito del ahorro de energía con cambios horarios


[Traducción. Ver detalles al final del texto.]

Hoy vamos a volver atrás nuestro reloj (o adelante, según sea el caso) y estropear nuestros ciclos de sueño, arrojando todo en desorden durante una buena semana hasta que nos recuperemos, porque el tema de hoy es el horario de verano: mitos, falacias y hechos. ¿Por qué en la Tierra íbamos a querer cambiar nuestros relojes unas cuantas veces al año? ¿Es realmente una buena idea? A día de hoy, ¿sigue siendo bueno, o se ha quedado anticuado?

A Benjamin Franklin a menudo se le atribuye la idea de inventar el concepto de horario de verano, con el principio de conservar velas. Sin embargo, una mirada más cercana a este cuento popular revela la causa del escepticismo. El escrito de Franklin era en realidad una sátira que se burlaba del estilo de vida de los parisinos, y no una recomendación seria. Era una carta escrita en 1784 para el Journal de Paris en la que propuso disparar cañones al amanecer para despertar a la gente y romper con sus hábitos nocturnos. Para justificar esto, sugería que dormir en lugar de quemar velas durante toda la noche ahorraría en seis meses a los parisinos 64 millones de libras de cera de velas.

Las primeras proposiciones serias vinieron independientemente de lados diferentes del mundo un siglo más adelante: del neozelandés George Hudson en 1895, y del inglés William Wennett en 1907. Ambas recomendaciones proporcionaban tiempo de ocio diurno adicional después del trabajo, y se propuso su utilización en verano sólo porque si se hacía en invierno, los días más cortos obligarían a realizar actividades matutinas (como las de los niños que caminaban a la escuela) mientras aún estaba oscuro. Es por eso que tenemos el calendario actual de observar el horario de verano sólo en el verano: nuestro día de trabajo se extiende en medio de esa banda estrecha de luz durante el invierno, y llega hasta el final de la banda más amplia de luz diurna en el verano: manteniendo nuestros tiempos de despertar de la mañana más o menos alineados con el amanecer, pero dándonos un abundante recreo extra diurno después del trabajo cuando los días son lo suficientemente largos para permitirlo.

Tal vez la percepción popular más difundida sobre el horario de verano es que se trata de los agricultores: la idea es que ciertas tareas agrícolas deben hacerse al amanecer, ya sea ordeñar vacas, regar o cosechar, y cambiar el reloj hace de alguna manera que esto sea más fácil. La respuesta obvia a esto es que estas tareas se van a seguir haciendo al amanecer, independientemente del tiempo que se muestre en algún reloj irrelevante. Cuando se investiga y lee los argumentos a favor o en contra del horario de verano presentados por varios grupos, se dice que los agricultores se encuentran entre los oponentes más vocales del ahorro de luz. He aquí una cita que debo haber encontrado cien veces en diferentes fuentes, palabra por palabra:

Los agricultores, que deben despertarse con el sol, no importa lo que diga su reloj, son muy molestados por tener que cambiar su horario para vender sus productos a las personas que observan el horario de verano.

No importa cuántas veces encontré esa misma frase, nunca pude descubrir su fuente original. El concepto es ilógico por su valor nominal. En las horas de la mañana, el efecto del horario de verano es mantener el reloj más en línea con el amanecer: es decir, las 6:00 am serán una hora antes en el verano, cuando el sol está subiendo antes. Si los granjeros necesitan que los trabajadores lleguen cuando el sol comienza a secar el rocío, el horario de verano es claramente su amigo. Encontré muchos, muchos artículos repitiendo la presunción de que los agricultores se oponen al ahorro de la luz del día, pero casi en ninguna parte encontré una buena razón articulada, al menos no una que perteneciera a la agricultura. El presidente de la Asociación de Agricultores de Nueva Gales del Sur sólo pudo llegar a este argumento:

El horario de verano tiene un impacto adverso significativo en las familias rurales y las empresas de las comunidades. Un ejemplo son los niños que viajan a casa desde la escuela en el calor del sol de la tarde. Los miembros [de la asociación] también dicen que tienen problemas para acostar a sus hijos en la cama a una hora normal, y los agricultores indican que trabajan días más largos.

... que no dice nada sobre el horario de verano creando un problema para la práctica de la agricultura. Al mismo tiempo, otros agricultores expresan el mismo placer que otras personas en una hora extra de tiempo de recreación familiar iluminado por el sol después de un día de trabajo de verano.

Los granjeros lecheros tienen lo más parecido a un argumento convincente que yo podría encontrar. Supongamos que su producto tiene que estar en el mercado a una hora determinada del reloj, y dos veces al año el reloj cambia por una hora. Esto obliga a ordeñar a las vacas a intervalos de 23 ó 25 horas, una vez al año, en vez del intervalo de 24 horas al que están acostumbradas. Evidentemente, esta interrupción del horario de la vaca es problemática para la vaca. Si esto realmente es un problema significativo para las vacas, constituye uno de los dos argumentos relacionados con las labores de granja que se pueden esgrimir contra el horario de verano.

El otro no es exclusivo de las granjas, y tiene que ver con el movimiento de equipo pesado por carreteras de madrugada. Muchos de estos vehículos sólo se pueden conducir durante la luz del día, y muchos otros no deben ser operados en la oscuridad por razones de seguridad. Cuando el horario de verano hace recaer la hora de inicio del trabajo del hombre más cerca de la salida del sol durante el verano, este problema se prolonga durante más tiempo del año. Pero todavía no estoy convencido de la lógica de este argumento. El trabajo agrícola comienza con el sol. El funcionamiento seguro del equipo comienza con el sol. Así es como siempre va a ser. El horario de verano mantiene el horario al principio de la jornada de trabajo más consistente con el amanecer del momento, por lo que, desde una perspectiva racional, las personas que dependen del sol de la mañana para su trabajo tienen todas las razones para ser los mayores partidarios del horario de verano. Les aporta una mejor consistencia.

Así que ahora llegamos a lo que todo el mundo cree, y lo que está escrito en papel como la razón oficial por la que observamos el horario de verano: la conservación de la electricidad. La idea es que el consumo de energía residencial se reduce porque las personas no tienen que encender sus luces hasta una hora más tarde en el verano. Esto fue verdaderamente cierto la primera vez que la cuestión fue profundamente estudiada, que fue durante la crisis del petróleo de los años setenta. El Departamento de Transporte calculó un ahorro de 100.000 barriles de petróleo, un ahorro del 1% en el uso de la energía, en comparación con permanecer en el horario estándar. Sin embargo, en las décadas desde entonces, el aire acondicionado se ha vuelto mucho más ubicuo, y su consumo de energía supera ampliamente la reducción de la iluminación, aunque esto es ligeramente compensado por la reducción de la calefacción en las mañanas de otoño y primavera. Además, la gente tiene muchos más gadgets electrónicos por la casa, que no había en la década de 1970. Tener gente en casa una hora extra no es ya una gran manera de conservar la electricidad como solía ser.

Hoy en día, las personas que estudian el uso de energía durante el horario de verano obtienen resultados mixtos. Hay mucha variación regional. Lugares como Florida, con necesidades de aire acondicionado máximas, claramente utilizan más electricidad debido al ahorro de luz, mientras que los estados del norte más fríos todavía pueden ver ahorros generales debido a la reducción de las necesidades de iluminación. En general, los informes de consumo de energía nacional combinan los resultados de una sección transversal de empresas de servicios públicos en todo el país. Dependiendo de las empresas que incluya en su informe, puede obtener resultados generales muy diferentes. Un informe realmente completo que explique todos los datos es probablemente fuera del ámbito práctico.



Si realizas una búsqueda de Google para ahorrar energía en el horario de verano, encontrarás informes por todas partes. De hecho, un año después de que el Departamento de Transporte encontró un ahorro del 1%, la Oficina Nacional de Normas revisó sus datos y no encontró ahorros. Algunos informes indican que utiliza hasta un 1-2% de electricidad adicional; Algunos encuentran que hay un ahorro de hasta 1-2%. La mayoría cae dentro del margen estadístico de error. La única afirmación que me sentiría confortable haciendo con autoridad es que cualquier posible ahorro de energía que pueda derivarse del horario de verano es estadísticamente insignificante.

Hay una razón poderosa para que el ahorro de luz diurna está probablemente aquí para quedarse, y no tiene nada que ver con granjas o electricidad o seguridad en las carreteras. Las razones fuertes por lo general tienen que ver con el dinero. No el dinero que envías a tu compañía de gas o electricidad, sino dinero que entregas en las cajas registradoras. Durante los cálidos meses de verano, cuando es posible hacerlo con comodidad, a la gente le gusta salir por la noche. Les gusta salir a cenar, beber, o ver una película, o pasear por tiendas y galerías. También les gusta jugar al golf y al tenis. Cada vez que hacen estas cosas, gastan dinero. Mucho dinero, en conjunto. Dales una hora extra para recrearse en el verano, y gastarán aún más dinero. En 1986, un mes adicional de ahorro de luz se añadió al calendario y representantes de varias industrias recreativas aparecieron ante el Congreso para testificar sobre el efecto que tenía en sus cuentas de resultados. Se dice que la industria del golf se ha beneficiado con unos adicionales $200 millones, sólo de ese mes adicional. Y se dice que la industria de la barbacoa vendió $100 millones adicionales en barbacoas y briquetas de carbón. La extensión adicional en 2007 a noviembre fue apoyada fuertemente por la industria del caramelo, que puede vender mucho más caramelo de Halloween cuando los niños pueden pasar una hora adicional de "truco o trato" antes de ser enviados a acostarse.

Incluso hay un cierto grupo que apunta al impacto ambiental de esta hora extra de compras, restaurantes y golf. Un documento de la Universidad Santa Bárbara de California calculó el costo de la contaminación resultante como varios millones de dólares por año. Cualquiera que sea su particular fantasía, probablemente puede encontrar a alguien que ha escrito un papel diciendo que el cambio de hora es bueno o malo por ella. El horario de verano es un caso en el que cuantas menos palabras uses para describirlo, más preciso eres. Una palabra: dinero. Cuantos más detalles busques más allá de eso, más fácil será resbalar.

[El autor toma base de estudio la situación de EE.UU., donde vive, pero las ideas y conclusiones son perfectamente trasladables a cualquier país occidental donde se haya adoptado el cambio horario en verano. Nota del Traductor.]

Traducido de: https://skeptoid.com/episodes/4172
Autor: Brian Dunning
Traductor: Escorpiuser con la ayuda de Google.

martes, 7 de febrero de 2017

La verdadera religión no necesita imponerse

Me ha venido a la cabeza un pensamiento muy simple que debería desarbolar cualquier pretensión del Islam (o de cualquier otra religión) de perseguir y castigar a aquellos que hablen mal contra esa religión, como pretende la Organización de Cooperación Islámica. Es un razonamiento que sólo sirve si el que escucha usa el cerebro, comprende la lógica y no es un fanático irreductible.

El argumento es muy simple:

Cualquier religión VERDADERA se impone por sí misma, no necesita ser impuesta por la fuerza.

Si una religión es "la verdadera" convencerá a la gente, y la gente de buena voluntad la aceptará en su corazón sin más. Y esos antiguos y nuevos creyentes no harán daño a los demás.

Si no sirve para que la gente sea feliz y viva pacíficamente con sus semejantes, ¿en qué se diferencia esa religión de cualquier ideología? ¿En que ellos veneran un Dios del que nadie puede demostrar su existencia? Si la religión es la verdadera, tiene que ser buena para el ser humano, y no sólo para el creyente, sino para TODO ser humano, incluso para el que no cree. Y también tiene que ser bondadosa hacia los animales, las plantas, la Naturaleza y el planeta entero en el que vivimos.

NOTA 1.- Uso el artículo determinado "la" en "la verdadera" porque parece que todas las religiones son excluyentes entre sí, de modo que si hay alguna verdadera, esa será única.

NOTA 2.- Por supuesto, puede haber gente de buena voluntad que no acepte esa religión o ninguna, pero a los efectos de dialogar con el creyente hay que hacerle notar que "todos y sólo" los de "buena voluntad" la van a aceptar.

Por el contrario, las religiones que sancionan a los que no creen o a los que opinan contra ella, no pueden ser verdaderas.

Si el Islam necesita leyes que lo protejan, castigos para quienes no respetan lo que los creyentes consideran sagrado, o incluso para los que no creen o no practican lo que los clérigos desean, si necesita guardianes de la religión (como en Irán), cárceles, juzgados, cadalsos, etc. entonces no tiene mucho respaldo de Alá. Parece más bien que Alá les ha dado la espalda.

Por tanto, ese afán de emitir una ley internacional (como pretende la OCI) vetando las críticas al Islam y/o a sus creencias, normas, símbolos, clérigos, etc., para cualquier ser racional es la mejor prueba de que no es la religión verdadera.

Algo parecido ya practican diversos países musulmanes en sus territorios. Irán incluso se permite emitir "fatwas" (condenas) contra a aquellos EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO que hablen o escriban contra el Corán, como el caso del escritor británico Salman Rushdie por su novela "Los versos satánicos":
"La fatwa hacia Salman Rushdie sigue vigente, según reporta la agencia de noticias oficial del estado iraní, y la recompensa asciende a USD$ 2,8 millones ofrecidos por una bonyad financiada por el gobierno." (Wikipedia, 7/1/17)

¿Qué es una fatwa? Es un decreto emitido por un clérigo o una autoridad religiosa islámica contra aquél que consideran que ha cometido un pecado contra el Islam que merece la muerte. Y todos los musulmanes "de bien" están invitados (no sé si incluso obligados) a matar al condenado en nombre de Alá allí donde le encuentren.

Esta forma de actuar por parte del gobierno iraní habría que calificarla de "terrorismo internacional" al pretender que se ejecuten actos contra civiles indefensos fuera de sus fronteras. Y así sería considerado si la diplomacia internacional no fuera tan hipócrita y no poseyera Irán grandes reservas de petróleo. ¡Qué cosas! Al final consiguen que Alá y Mahoma estén protegidos por algo tan sucio, oscuro, maloliente y pringoso como es el petróleo (por no decir claramente por la violencia de los hombres violentos).

Todo esto nos tiene que hacer estar vigilantes para que no nos traigan a Occidente, so capa de bondad y pacifismo, su error y terror.

Carta al personal de la Organización de Cooperación Islámica

Dear Prof. Ihsanoglu (and rest of OIC staff): your are very smart and show a very respectable look. You have been pretty succesful so far cheating or bribing our politicians and opinion makers about how peaceful and igualitarian Islam is and how all good will people should embrace your muslim people, culture, respect your believes and eventually, convert to your faith. But you can not deceive everybody all the time. Islam is historically and nowadays so full of crimes, oppresion and wars that is difficult to fool the World about your real intentions. I know you want to put people like me in jail or to die just because we express our real worries and suspictions about you, your hidden agenda and Islam. Many islamic countries are already doing so. Not in Western world. Here you can hear many critic remarks against christian history, clerics, the Pope, Christianism, Jesus or even God, and nobody goes to jail or die for that (and nobody blows up himself to kill others for that). Why should Islam be treated differently? Oh, yes, because it is the "true" religion. Casually all of them assume are the true ones.
Sorry to say, our freedom of thinking and speech is what make us stronger than you. It was not free. Our ancestors had a long way struggling to break free themselves of the chains of religion and superstition. So we, their descendents, can live in freedom and prosperity.

TRADUCCIÓN:

Estimado Profesor Ihsanoglu (y resto de personal de la OCI): es usted muy inteligente y muestra un aspecto muy respetable. Ha tenido mucho éxito engañando o sobornando a nuestros políticos y creadores de opinión sobre cuán pacífico e igualitario es el Islam y cómo toda gente de buena voluntad debería abrazar a su gente y cultura musulmanas, respetar sus creencias y, en algún momento, incluso convertirse su fe. Pero nadie puede engañar a todos todo el tiempo. El Islam está históricamente y hoy en día tan lleno de crímenes, opresión y guerras que es difícil engañar al mundo sobre sus verdaderas intenciones.
Ya sé que usted promueve que la gente como yo vaya a la cárcel o sea ejecutada por expresar nuestras preocupaciones sobre ustedes, su agenda oculta y el Islam. Muchos países islámicos ya lo hacen. Pero no en Occidente. Aquí uno puede escuchar críticas contra la historia cristiana, los clérigos, el Papa, el Cristianismo, Jesucristo e incluso Dios, y nadie va a la cárcel ni muere por eso (y nadie se hace explotar para matar a otros por eso). ¿Por qué debería tratarse de forma diferente al Islam? Ah, sí, porque es la "verdadera" religión. Casualmente todas (las religiones) asumen que son las verdaderas.
Siento decirlo, pero nuestra libertad de pensamiento y de expresión es lo que nos hace más fuertes que ustedes. Y no fue gratis. Nuestros antepasados tuvieron un largo camino de lucha para liberarse de las cadenas de la religión y la superstición. Así ahora nosotros, sus descendientes, podemos vivir en libertad y prosperidad.

OCI = Organización para la Cooperación Islámica (OIC en inglés).

A modo de aclaración


La organización Gatestone Institute podría ser a su vez un lobby judío ya que no declara quiénes son los donantes que la sostienen económicamente. Esto es lo que dice de sí misma la página mencionada (https://es.gatestoneinstitute.org/about/)

Captura de pantalla del Instituto Gatestone en español el 6 de febrero de 2017
Mientras declara entre sus objetivos exigir "la transparencia y la rendición de cuentas a las organizaciones internacionales", no parece que ella misma predique con el ejemplo. No sabemos quiénes son sus donantes ni parece que haya ninguna página en su web relativa a los propios ingresos y gastos del Instituto Gatestone como organización internacional que parece ser.

Dicho lo cual, añado:

me preocupa llegar a ser la correa de transmisión de alguna organización (o "lobby") cristiana, judía, musulmana,... o atea. O de un partido político, movimiento social, etc.

Me gusta creer que tengo mi propia forma de pensar que no se ajusta exactamente a ninguna de las corrientes de pensamiento claramente definidas en el mundo. En unas cosas soy de izquierdas, en otras de derechas, en otras quizá anárquico... Quiero creer que soy ecléctico y mi forma de pensar y de ver el mundo no es estática y se va remodelando con los nuevos conocimientos y argumentos que recibo y (re)elaboro en mi mente.

Creo que todo el mundo tiene algo de verdad, pero que nadie la posee totalmente. La verdad es poliédrica y no podemos definirla desde un único ángulo o punto de vista. Por eso procuro beber de diversas fuentes y presto atención a los más variados temas, ya que al final todos están correlacionados y unos ayudan a entender los otros.

Por esas razones, tampoco quiero jurar fidelidad eterna a ninguna doctrina. Todas me parecen falibles y sujetas a crítica y revisión. Cuando digo "doctrina" no me refiero sólo a la religión, sino también a la política y a toda manifestación del pensamiento humano, incluidas las manifestaciones culturales.

Y por eso temo que, a raíz de estas últimas tres entradas anteriores en mi blog sobre el Islam, se me pueda acusar de ser de extrema derecha, cuando hay tantas cosas que me separan de ellos, los extremistas de derecha, como de los demás.

Otra forma bastante habitual de desacreditar o desprestigiar a alguien es ponerle etiquetas peyorativas: islamófobo, homófobo, antipatriota... No me gustaría que se me etiquetara así, pero eso sería lo de menos. Porque esas etiquetas son reduccionistas "per se" y no pueden nunca servir para definir toda la amplitud del pensamiento de una persona.

Bueno, creo que el prudente lector puede haberse hecho una mejor idea de quién es el que escribe este blog: un ciudadano anónimo preocupado por lo que ve a su alrededor.




Conspiración contra Occidente (III)


[Traducción]

LA OIC abre oficina en Bruselas para luchar contra la "islamofobia" en Europa

El secretario general de la OCI parece sentar las bases diplomáticas para persuadir a los burócratas no electos en la sede de la UE a que promulguen leyes de odio que limiten por decreto lo que 500 millones de ciudadanos europeos -incluidos los políticos democráticamente elegidos- pueden y no pueden decir sobre el Islam.
La Organización de Cooperación Islámica (OIC), un influyente bloque de 57 países musulmanes, ha inaugurado oficialmente una Misión de Observación Permanente ante la Unión Europea (UE).

El principal objetivo de la OCI, con sede en Arabia Saudita y financiado por países islámicos de todo el mundo, ha sido durante mucho tiempo presionar a Europa y Estados Unidos para que aprueben leyes que prohibirían los "estereotipos negativos del Islam".

El establecimiento de una presencia permanente de la OCI en Bruselas implica que el grupo tiene la intención de redoblar sus esfuerzos de cabildeo con el fin de prohibir todas las formas de "islamofobia" (un término inventado por la Hermandad Musulmana en la década de 1990) dentro de la UE de 27 miembros. La libertad de expresión sobre cuestiones relacionadas con el Islam ya son comunes (véase aquí, aquí, aquí y aquí).

El Secretario General de la OCI Ekmeleddin Ihsanoglu abrió la misión a la UE durante una ceremonia oficial de inauguración el 25 de junio en Bruselas. Asistieron diplomáticos, funcionarios de la UE y dignatarios de Europa y del mundo musulmán.

En su discurso inaugural, Ihsanoglu declaró: "Existe un interés creciente y en desarrollo al más alto nivel de la UE en cooperar con la OCI... Creo que nuestras relaciones con la Unión Europea en los diferentes temas de la agenda que compartimos nos beneficiarán a todos. Existe una necesidad de cooperación entre el mundo musulmán y Europa, y la OCI, como voz colectiva del mundo musulmán que significa modernización y moderación, será la institución adecuada para tratar con la UE".

Ihsanoglu, quien recientemente dijo en una entrevista con Al Jazeera Television que su trabajo número uno es combatir la persecución religiosa de los musulmanes en Occidente, agregó: "Tenemos que luchar seriamente contra la islamofobia para fortalecer los lazos entre el mundo islámico y Europa y erradicar las sensibilidades innecesarias".

Desde finales de la década de 1990, la OCI ha estado promoviendo el llamado Proceso de Estambul, un esfuerzo agresivo de los países musulmanes para convertir en un crimen internacional el criticar al Islam. El objetivo explícito del Proceso de Estambul es consagrar en el derecho internacional una prohibición global de todo escrutinio crítico del Islam y la ley islámica Sharia.

En los últimos años, la OCI ha emprendido una decidida ofensiva diplomática para persuadir a las democracias occidentales a que apliquen la Resolución 16/18 del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que insta a todos los países a combatir "la intolerancia, los estereotipos negativos y la estigmatización de... religión y de creencia ". (El análisis de la guerra de la OCI contra la libertad de expresión se puede encontrar aquí y aquí.)

La Resolución 16/18, aprobada en la sede del CDH en Ginebra en marzo de 2011 (con el apoyo de la Administración Obama), junto con la Resolución 66/167 patrocinada por la OCI, calladamente aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, integrada por 193 miembros el 19 de diciembre de 2011, se considera ampliamente como un importante paso adelante en los esfuerzos de la OCI para avanzar en el concepto legal internacional de “difamación contra el Islam”.

La OCI se anotó un tanto diplomático cuando la Administración Obama aceptó celebrar una conferencia de tres días en Estambul del 12 al 14 de diciembre de 2011. Al hacerlo, los Estados Unidos dieron a la OCI la legitimidad política que buscaba para globalizar su iniciativa para prohibir las críticas al Islam.

Negándose a ser superados por los estadounidenses, la UE organizó posteriormente una conferencia del Proceso de Estambul en Wilton Park, en Londres, del 3 al 5 de diciembre de 2012. El objetivo del evento era "llegar a un entendimiento común de la Resolución 16/18 sobre la lucha contra la intolerancia religiosa y la diferencia de énfasis con respecto a la libertad de expresión".

Según Ihsanoglu, la oferta de la UE de acoger la reunión, que reunió a expertos jurídicos, ONG, representantes gubernamentales, académicos, legisladores y educadores, así como representantes de la OCI, representó un "cambio cualitativo en la acción contra el fenómeno de la islamofobia".

La OCI se ha sentido especialmente molesta por su incapacidad de silenciar a un número creciente de políticos democráticamente elegidos en Europa que han expresado su preocupación por la negativa de los inmigrantes musulmanes a integrarse en sus países anfitriones y el consecuente establecimiento de sociedades islámicas paralelas en muchas partes de Europa.

Según Ihsanoglu, "El fenómeno de la islamofobia se encuentra en Occidente en general, pero está creciendo en los países europeos en particular y de manera diferente a la de Estados Unidos, que ha contribuido a redactar la Resolución 16/18. Representa el comienzo del cambio de su anterior reserva a lo largo de los años sobre los intentos de la OCI de combatir la "difamación de las religiones" en el Consejo de Derechos Humanos y en la Asamblea General de las Naciones Unidas".

Sin embargo, la OCI no ha podido reunir suficiente apoyo para una ley global de blasfemia global dentro del marco de la ONU, e Ihsanoglu anunció en octubre de 2012 que la OCI cambiaría su estrategia apelando individualmente a los estados-nación para que redacten leyes sobre el discurso de odio contra el Islam.

La OCI también ha intensificado sus esfuerzos para criminalizar las críticas al Islam sobre la base del artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), un tratado multilateral que forma parte de la Carta Internacional de Derechos Humanos. Según la OCI, el artículo 20 del PIDCP dice que la denigración de símbolos o personas sagradas a cualquier religión es un delito, e Ihsanoglu dice que el único problema es su falta de cumplimiento por parte de los Estados signatarios.

La OCI mantuvo una reunión con expertos internacionales en cuestiones jurídicas y de derechos humanos en Estambul, con el objetivo declarado de examinar las opciones legales para "prohibir la intolerancia religiosa contra los musulmanes". Ihsanoglu dijo: "Esta reunión de las nuestras en Estambul es un hito crucial de un proceso multifacético, multilateral, diplomático y legal contra la islamofobia y la campaña iniciada contra el Islam y su profeta". Ihsanoglu añadió: "Desde el primer día que asumí el cargo, hemos podido ver la adopción de resoluciones que defienden el Islam y condenan los ataques contra el Islam en la Asamblea General de las Naciones Unidas y en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra".

En una clara señal de que la OCI no tiene intención de abandonar la Resolución 16/18 de las Naciones Unidas, Ihsanoglu dijo: "El tema que hoy discutirán los sabios es cómo se implantará la '16/18'. Discutiremos las sanciones desde la perspectiva del derecho internacional... lo que sucederá cuando se dibujen dibujos animados arrogantes o se ruede una película".

 El 22 de enero de 2013, Ihsanoglu dijo a los funcionarios del gobierno británico que asistían a una “Reunión de Alto Nivel sobre la Intolerancia"en Londres que la islamofobia es un tema de "máxima importancia contemporánea" y una cuestión de "preocupación vital". Alentó a la UE a recopilar ideas para crear una base común para combatir "la intolerancia y la discriminación contra los musulmanes".

Ihsanoglu parece estar sentando las bases diplomáticas para persuadir a los burócratas (funcionarios no elegidos en las urnas) en la sede de la UE para que promulguen leyes paneuropeas de discurso de odio que limiten por decreto lo que los 500 millones de ciudadanos europeos -incluidos los políticos democráticamente elegidos- pueden y no pueden decir sobre el Islam.

Hablando a los medios de comunicación turcos, Ihsanoglu advirtió a la UE que no permitiría ningún discurso que pudiera ser considerado hostil al Islam. Por ejemplo, Ihsanoglu instó a la UE a prohibir el uso del término "terrorista islámico" y sustituirlo por la palabra "jihadista" en su lugar. Según Ihsanoglu, "la jihad no significa necesariamente matar al otro" y culpó a los occidentales por distorsionar el concepto de jihad para que signifique "guerra santa". Dijo que los eruditos musulmanes han afirmado repetidamente que la palabra “jihad”, que se menciona en el Corán, significa simplemente la "lucha" para hacer el bien y eliminar la injusticia, la opresión y el mal de la sociedad.

Mientras tanto, la OIC ha estado organizando “simposios contra la islamofobia" en toda Europa. Titulado “Manchando el Islam y a los musulmanes en los medios de comunicación” el primer evento de este tipo se celebró en Bruselas los días 15 y 16 de febrero de 2012 y tuvo como objetivo "establecer mecanismos de información para hacer frente a las campañas calumniosas contra el Islam en los medios de comunicación".

Otro órgano de la OCI, llamado Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la Cultura (IESCO), organizó un seminario en Bruselas sobre "cómo tratar las imágenes estereotipadas del Islam en los programas televisivos europeos". El seminario estaba diseñado para ayudar a los periodistas europeos a “identificar características de los estereotipos sobre el islam en los programas televisivos europeos, iluminar los peligros de la difamación de las religiones y aclarar la distinción entre la libertad de expresión y el derecho a la diferencia cultural, el compromiso con la identidad cultural islámica y la lucha contra el racismo y el odio”.

A Ihsanoglu "la sugerencia de que el Islam es el problema como se afirma en el odioso discurso de la islamofobia es negar los sublimes valores del Islam de paz, compasión y tolerancia y todas las nobles virtudes que el Islam ha representado durante catorce siglos de tolerante, brillante y radiante civilización".

En su último libro, titulado "Europa, globalización y la llegada del califato universal", la erudita islámica Bat Ye'or ofrece un examen en profundidad de la opaca relación de la UE con la OCI, que ella describe como un "posible califato universal" que ejerce un poder significativo a través de la UE, la ONU y otras organizaciones internacionales.

Ye’or describe un manual de estrategia de la OCI, "Estrategia de Acción Cultural Islámica en Occidente", en el que la OCI afirma que "las comunidades de inmigrantes musulmanes en Europa forman parte de la nación islámica" y recomienda "una serie de medidas para impedir la integración y asimilación de los musulmanes en la cultura europea". Según Ye'or, "el califato está vivo y crece en Europa... Ha avanzado a través de la negación de los peligros y la ofuscación de la historia. Ha avanzado sobre alfombras doradas en los pasillos del diálogo, la red de alianzas y colaboraciones, la corrupción de sus dirigentes, intelectuales y ONGs, particularmente en las Naciones Unidas".

Durante la XII Cumbre Islámica celebrada en El Cairo los días 6 y 7 de febrero de 2013, los miembros de la OCI eligieron por unanimidad a Iyad bin Amin Madani para el puesto de Secretario General de la OCI. El mandato de Madani comenzará en enero de 2014, cuando expire el mandato de Ihsanoglu.

Esta será la primera vez que la OCI -que se describe a sí misma como el "único y genuino representante oficial del mundo musulmán... el portavoz auténtico del mundo musulmán"- estará encabezada por un saudita, y los observadores creen que bajo Madani la OCI se hará aún más extremista.

Mientras tanto, Ihsanoglu continúa amonestando a la UE en que "el Islam debe ser bienvenido como un miembro de la familia en Europa, no como un invitado". Dijo que "la exclusión del Islam significa ignorar el papel influyente de la civilización islámica en la evolución de la civilización occidental".

Autor: Soeren Kern es miembro del Instituto Gatestone, con sede en Nueva York. También es colaborador senior para la Política Europea en el "Strategic Studies Group/ Grupo de Estudios Estratégicos" con sede en Madrid. Síguelo en Facebook.

Traducción: Google y Escorpiuser

Conspiración contra Occidente (II)

Por casualidad (porque no iba buscando nada del tema) he encontrado esta entrada en "Menéame":

https://www.meneame.net/story/poderoso-lobby-islamico-abre-oficinas-bruselas-luchar-contra

y me ha parecido interesante traerlo al blog.

Aunque no iba buscando este tipo de información, obviamente el asunto me preocupa y por eso he tirado del hilo. La página origen de la información es esta:

https://www.gatestoneinstitute.org/3790/oic-brussels-islamophobia#comment_submit

Y, por si acaso lo quitan de la web, lo transcribo aquí debajo (está en inglés). La traducción al español está aquí.


  • The OIC Secretary General appears to be laying the diplomatic groundwork to persuade non-elected bureaucrats at EU headquarters to enact hate-speech legislation that would limit by fiat what 500-million European citizens -- including democratically elected politicians -- can and cannot say about Islam.
The Organization of Islamic Cooperation (OIC), an influential bloc of 57 Muslim countries, has officially inaugurated a Permanent Observer Mission to the European Union (EU).
The primary objective of the OIC, headquartered in Saudi Arabia and funded by Islamic countries around the world, has long been to pressure Europe and the United States into passing laws that would ban "negative stereotyping of Islam."
The establishment of a permanent OIC presence in Brussels implies that the group intends to redouble its lobbying efforts aimed at outlawing all forms of "Islamophobia" [a term invented by the Muslim Brotherhood in the 1990s] within the 27-member EU, where restrictions on free speech regarding Islam-related issues are already commonplace (see here, here, here and here).
OIC Secretary General Ekmeleddin Ihsanoglu opened the mission to the EU during a formal inauguration ceremony in Brussels on June 25; it was attended by diplomats, EU officials and dignitaries from Europe and across the Muslim world.
In his inaugural speech, Ihsanoglu declared, "There is a growing and developing interest at the highest level in the EU to cooperate with the OIC… I think our relations with the European Union on the different agenda items that we share will benefit all of us. There is a need for cooperation between the Muslim world and Europe, and the OIC, as a collective voice of the Muslim world which stands for modernization and moderation, will be the proper institution to deal with the EU."
Ihsanoglu -- who recently said in an interview with Al Jazeera Television that his number one job is to combat the religious persecution of Muslims in the West -- added, "We need to seriously fight against Islamophobia to further strengthen ties between the Islamic world and Europe and to eradicate the unnecessary sensitivities."
Since the late 1990s, the OIC has been promoting the so-called Istanbul Process, an aggressive effort by Muslim countries to make it an international crime to criticize Islam. The explicit aim of the Istanbul Process is to enshrine in international law a global ban on all critical scrutiny of Islam and Islamic Sharia law.
In recent years, the OIC has been engaged in a determined diplomatic offensive to persuade Western democracies to implement United Nations Human Rights Council (HRC) Resolution 16/18, which calls on all countries to combat "intolerance, negative stereotyping and stigmatization of … religion and belief." (Analysis of the OIC's war on free speech can be found here and here.)
Resolution 16/18, which was adopted at HRC headquarters in Geneva in March 2011 (with the support of the Obama Administration) -- together with the OIC-sponsored Resolution 66/167, which was quietly approved by the 193-member UN General Assembly on December 19, 2011 -- is widely viewed as marking a significant step forward in OIC efforts to advance the international legal concept of defaming Islam.
The OIC scored a diplomatic coup when the Obama Administration agreed to host a three-day Istanbul Process conference in Washington, DC on December 12-14, 2011. By doing so, the United States gave the OIC the political legitimacy was seeking to globalize its initiative to ban criticism of Islam.
Refusing to be outdone by the Americans, the EU subsequently hosted an Istanbul Process conference at Wilton Park in London on December 3-5, 2012. The aim of the event was "to arrive at a common understanding of UN Human Rights Council Resolution 16/18 on combating religious intolerance and the difference in emphasis with regard freedom of expression."
According to Ihsanoglu, the EU's offer to host the meeting, which gathered legal experts, NGOs, government representatives, academics, legislators and educators as well as OIC representatives, represented a "qualitative shift in action against the phenomenon of Islamophobia."
The OIC has been especially annoyed over its inability to silence a growing number of democratically elected politicians in Europe who have voiced concerns over the refusal of Muslim immigrants to integrate into their host countries and the consequent establishment of parallel Islamic societies in many parts of Europe.
According to Ihsanoglu, "The phenomenon of Islamophobia is found in the West in general, but is growing in European countries in particular and in a manner different than that in the US, which had contributed to drafting Resolution 16/18. The new European position represents the beginning of the shift from their previous reserve over the years over the attempts by the OIC to counter 'defamation of religions' in the Human Rights Council and the General Assembly of the United Nations."
Nevertheless, the OIC has been unable to garner sufficient support for an all-encompassing global blasphemy law within the framework of the UN, and Ihsanoglu announced in October 2012 that the OIC would change its strategy by appealing to individual nation-states to enact hate-speech laws concerning Islam.
The OIC has also stepped up efforts to criminalize the criticism of Islam on the basis of Article 20 of the International Covenant on Civil and Political Rights (ICCPR), a multilateral treaty that forms part of the International Bill of Human Rights.
According to the OIC, Article 20 of ICCPR states that denigration of symbols or persons sacred to any religion is a criminal offense, and Ihsanoglu says the only problem is its lack of enforcement by signatory states.
On January 7-8, 2013, the OIC held a meeting of international legal and human rights experts in Istanbul with the stated aim of examining the legal options for "banning religious intolerance against Muslims."
Delivering the opening remarks, Ihsanoglu said: "This meeting of ours in Istanbul is a crucial milestone of a multifaceted, multisided, diplomatic and legal process against Islamophobia, and on the campaign initiated against Islam and its prophet."
Ihsanoglu added: "Since the first day I assumed office, we have been able to see the adoption of resolutions defending Islam and condemning the attacks against Islam at the United Nations General Assembly and the UN Human Rights Council in Geneva."
In a clear sign that the OIC has no intention of abandoning UN Resolution 16/18, Ihsanoglu said, "The issue to be discussed today by the wise men is how '16/18' will be implemented. We will discuss the sanctions from the view of international law... what would happen when arrogant cartoons get drawn or a movie gets shot."
On January 22, 2013, Ihsanoglu told British government officials attending a "High Level Meeting on Intolerance" in London that Islamophobia is an issue of "utmost contemporary significance" and a matter of "vital concern." He encouraged the EU to brainstorm on building common ground on combating "intolerance and discrimination against Muslims."
Thus by establishing a permanent OIC presence in Brussels, Ihsanoglu appears to be laying the diplomatic groundwork to persuade non-elected bureaucrats at EU headquarters to enact pan-European hate speech legislation that would limit by fiat what 500 million European citizens -- including democratically elected politicians -- can and cannot say about Islam.
Speaking to Turkish media outlets on June 24 ahead of the opening ceremony in Brussels, Ihsanoglu warned the EU against allowing any speech that could be deemed hostile to Islam.
For example, Ihsanoglu urged the EU to ban the use of the term "Islamic terrorist" and replace it with the word "jihadist" instead. According to Ihsanoglu, "jihad does not necessarily mean killing the other" and he blamed Westerners for distorting the concept of jihad to mean "holy war." He said that Muslim scholars have repeatedly affirmed that the word jihad, which is mentioned in the Koran, simply means the "struggle" to do good and to remove injustice, oppression and evil from society.
Meanwhile, the OIC has been organizing "anti-Islamophobia symposia" across Europe. Entitled "Smearing Islam and Muslims in the Media," the first-of-its-kind event was held in Brussels on February 15-16, 2012, and was "aimed at establishing information mechanisms to face up to the slanderous campaigns against Islam in the media."
Another OIC organ called the Islamic Educational, Scientific and Cultural Organization (IESCO) organized a seminar in Brussels on "how to deal with stereotypical images of Islam in European television programs."
The seminar was designed to help European journalists "identify characteristics of stereotypes about Islam in European television programs, highlight the dangers of defamation of religions, and clarify the distinction between freedom of expression and the right to cultural difference, the commitment to the Islamic cultural identity and the struggle against racism and hatred."
According to Ihsanoglu, "The suggestion that Islam is the problem as it is claimed in the hateful discourse of Islamophobia is to negate Islam's sublime values of peace, compassion, and tolerance, and all the noble virtues that Islam has stood for throughout fourteen centuries of tolerant, brilliant and radiant civilization."
In her latest book, entitled "Europe, Globalization, and the Coming of the Universal Caliphate," Islam scholar Bat Ye'or provides and in-depth examination of the EU's opaque relationship with the OIC, which she describes as a "would-be universal caliphate" that exercises significant power through the EU, the UN and other international organizations.
Ye'or describes an OIC strategy manual, "Strategy of Islamic Cultural Action in the West," in which the OIC asserts that "Muslim immigrant communities in Europe are part of the Islamic nation" and recommends "a series of steps to prevent the integration and assimilation of Muslims into European culture."
According to Ye'or, "The caliphate is alive and growing within Europe…It has advanced through the denial of dangers and the obfuscating of history. It has moved forward on gilded carpets in the corridors of dialogue, the network of the Alliances and partnerships, in the corruption of its leaders, intellectuals and NGOs, particularly at the United Nations."
During the 12th Islamic Summit held in Cairo on February 6-7, 2013, OIC members unanimously elected Iyad bin Amin Madani to the post of OIC Secretary General. Madani's term will begin in January 2014 when Ihsanoglu's term expires.
This will be the first time that the OIC -- which describes itself as the "only and sole official representative of the Muslim world... the real spokesman of the Muslim world" -- will be headed by a Saudi, and observers believe that under Madani the OIC will become even more extreme.
Meanwhile, Ihsanoglu continues to admonish the EU that "Islam should be welcomed as a family member in Europe, not as a guest." He said the "exclusion of Islam means ignoring the influential role of Islamic civilization in the evolution of the Western civilization."
Soeren Kern is a Senior Fellow at the New York-based Gatestone Institute. He is also Senior Fellow for European Politics at the Madrid-based Grupo de Estudios Estratégicos / Strategic Studies Group. Follow him on Facebook.